Cultura y Espectáculos

Marlon Brando: 5 películas para recordarlo

cargando anuncio

Que mejor manera de celebrar a una leyenda del séptimo arte, que repasar algunos de sus mejores papeles.

Marlon Brando: 5 películas para recordarlo

Marlon Brando tiene varias películas ‘discutibles’ en su haber como “¡Viva Zapata!” (1952), donde encarna a esta destacada figura de la revolución mexicana; “La Casa de Té de la Luna de Agosto” (The Teahouse of the August Moon, 1956) -sí, hace de japonés-; o cosas como “La Isla del Dr. Moreau” (The Island of Dr. Moreau, 1996), con la que solo pretendía cobrar un abultado cheque, obviamente. Su debut y despedida como director, con “El Rostro Impenetrable” (One-Eyed Jacks, 1961), también estuvo rodeado de conflictos y polémicas, al igual que su paso por los Oscar en 1973, cuando decidió quedarse en casa y rechazar el galardón por “El Padrino”, enviando en su lugar a la activista pro derechos de los nativos americanos y aspirante a actriz Sacheen Littlefeather (Pequeña Pluma).

Discusiones aparte -ya dijimos que hizo de asiático, ¿no?-, Marlon está considerado uno de los mejores actores de todos los tiempos; interpreté asociado a Elia Kazan (aunque solo realizaron tres películas juntos), y parte fundamental de la cultura pop, gracias a papeles como el de Vito Corleone. A 16 años de su partida destacamos lo mejor de una carrera plagada de éxitos, clásicos indiscutibles y varios escándalos que no pudieron opacar su estrella.        

Un Tranvía Llamado Deseo (A Streetcar Named Desire, Elia Kazan, 1951)

Elia Kazan tiene la tarea de llevar a la pantalla grande la obra más celebrada de Tennessee Williams, y lo hace de la mano de Vivien Leigh (Blanche DuBois), Kim Hunter (Stella Kowalski) y, por supuesto, Marlon Brando en el papel de Stanley Kowalski: el violento, machista y un poco bruto esposo de Stella, hermana de Blanche. La parejita lleva una vida bastante apacible en Nueva Orleans hasta que DuBois decide venir a instalarse por un tiempo. La dinámica familiar pronto empieza a trastabillar, al igual que el estado emocional de Blanche, cuya presencia crea más de un conflicto en el matrimonio. Gracias a este dramón, durante la ceremonia de los Oscar de 1952, todos se llevaron su estatuilla a casa… menos Brando, que acaba de recibir su primera nominación.        

Nido de Ratas (On the Waterfront, Elia Kazan, 1954)

Brando y Kazan se vuelven a juntar para esta historia inspirada en varios artículos del New York Sun -publicados durante noviembre y diciembre de 1948-, centrados en la violencia sindical y la corrupción tanto dentro como fuera del círculo de estibadores, dando un panorama general del clima de depravación que se vivía en el frente marítimo de Hoboken, Nueva Jersey. En el medio tenemos a Terry Malloy (Marlon), quien sueña con ser un luchador de renombre, mientras hace changuitas en los muelles para Johnny Friendly, el corrupto jefe del sindicato. Terry es testigo de un asesinato llevado a cabo por los matones del delincuente, y ahora está en sus manos decir la verdad y desenmascarar a los poderosos culpables. Entre los ocho premios de la Academia que ganó la película, está la primera estatuilla para Brando.

El Padrino (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972)

Don Vito (Marlon Brando), el jefe mafioso más importante de la ciudad de Nueva York, ya está bastante entrado en años y con ganas de buscar un sucesor. El revuelo que se arma desata una guerra entre “familias”, atentados, traiciones, venganza y muerte, que terminarán coronando al heredero más impensado del clan Corleone. Estamos ante el clásico de clásicos del género gansteril (y un clásico del séptimo arte a secas) que, después de casi cinco décadas, sigue tan vigente como el primer día. Así, Coppola da inicio a esta epopeya familiar con toques shakesperianos, anclada en ese sueño ítalo-americano por alcanzar la grandeza y la gloria, que pronto se torna en una agria tragedia griega en el corazón de la Cosa Nostra.

Superman (Richard Donner, 1978)

Hoy podrá parecer un tanto ñoña, pero “Superman” sigue siendo uno de los primeros éxitos superheroicos de la pantalla grande, y punta de lanza para un género poco común por aquel entonces. Todos los involucrados se arriesgaron a contar la historia de origen de Kal-El, el huerfanito kryptoniano que cayó a la Tierra y decidió utilizar sus poderes para hacer el bien y defender su nuevo hogar, luchando por la verdad, la justicia y el American Way. El ignoto Christopher Reeve se rodea de un grandísimo elenco -incluyendo a papá Jor-El (Brando) y al malvado Lex Luthor (Gene Hackman)-, y se convierte en todo un ícono de la cultura pop, título que posiblemente nadie pueda arrebatarle jamás. La idea de Donner: diseñar una aventura anclada en el “realismo”, con un elenco cargado de grandes estrellas ajenas a este tipo de producciones.

Apocalipsis Now (Apocalypse Now, Francis Ford Coppola, 1979)

Tomando como punto de partida “El Corazón de las Tinieblas” (Heart of Darkness) de Joseph Conrad, Francis Ford Coppola cambia la selva africana de finales del siglo XIX por la carnicería de la guerra de Vietnam, para contar la peligrosa odisea del capitán Willard (Martin Sheen), quien debe infiltrarse en territorio camboyano para encontrar (y eliminar) al renegado coronel Kurtz (Marlon Brando), autoproclamado dios tribal. Sin dudas, una de las mejores películas (bélicas) de la historia: una epopeya que redefine “el viaje del héroe” -el de Willard y el del propio director, que milagrosamente pudo terminar la primera versión del film-, una odisea que pueden apreciar en toda su magnitud con “Apocalypse Now Redux” (2001), un montaje definitivo que incluye 49 minutos de escenas eliminadas.

Comentarios