Cultura y Espectáculos

Patti Smith: “No quise ser una heroína”

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Patti Smith, la sacerdotisa punk e ícono de la vanguardia neoyorquina, que se presentará en el CCK, habló del rock, de Donald Trump, del Nobel de Bob Dylan y elogió al Papa Francisco.

Patti Smith: “No quise ser una heroína”

Patti Smith, la sacerdotisa punk e ícono de la vanguardia neoyorquina, que se presentará en el CCK, habló del rock, de Donald Trump, del Nobel de Bob Dylan y elogió al Papa Francisco. “Nunca conozcas a tus ídolos”. Esta frase suele ser muchas veces cierta: a todos nos ha pasado de cruzarnos con algún héroe de cualquier ámbito y que la persona en cuestión no nos trate de la forma en que esperamos, con el consiguiente descenso de popularidad en ese panteón pagano e individual que solemos tener.

Al ver cara a cara a Patti Smith, en una de las oficinas del CCK, donde se presentará el 28 de febrero y el 1° de marzo, ese latiguillo se cae con una naturalidad encantadora. Patti , un ícono de la vanguardia neoyorquina que hoy luce con naturalidad sus 71 años, hace que el interlocutor sienta que realmente la conoce de toda la vida, más allá de que sea la primera vez que conversa con ella. Desde su sempiterno uniforme (pantalones chupines, botas y saco negro, y una remera blanca) hasta su actual melena gris (una Gandalf femenina) y su infaltable taza de café, todo lo que leímos sobre ella es tal cual. Una heroína del rock and roll que tiene claro cuál es su rol.

“Cuando sos chico quizá tu padre es tu héroe, o un maestro, o James Brown… ¡Está muy bien tener a James Brown como héroe! (risas) Cuando era joven Neil Young o Bob Dylan hablaban por todos nosotros, y estoy muy agradecida a ellos por haberlo hecho. Lo que quise hacer es sumar mi parte. No quise ser una heroína, sino que me quise sumar a esa manera de hablar que tenían ellos para mostrarles mi gratitud. Por eso es que muchas veces me resulta gracioso cuando me ponen en ese lugar, porque no me veo a mí misma en ese lugar. Y al mismo tiempo es un honor que cierta gente me vea de esa manera. La mejor manera de retribuirles ese cariño es ser un buen ejemplo, una buena persona, hacer mi trabajo con honestidad, ser una buena madre y saber que no puedo salvar vidas ni resolver los verdaderos problemas que tienen esas personas”, dice .

-¿Qué nos podés contar acerca de la muestra fotográfica “Les visitants”, que se puede ver en el CCK, y sobre los dos recitales que darás en Buenos Aires?

-Lo primero que tengo para decir es que no fui yo la que seleccionó las fotos de la muestra, sino Guillermo (Kuitca); y estoy muy feliz que esa selección. Vine con la idea de que Les Visitants es un trabajo en colaboración, que contiene imágenes mías, de David Lynch y de Agnes Varda, entre otros, de la colección de la Fondation Cartier. Y esa idea de la colaboración se hará extensiva para los shows. El primero será con Alberto (Manguel, director de la Biblioteca Nacional), Guillermo y yo, y tendrá imágenes, tocaré el piano, habrá poesía y de fondo se podrán ver las fotos: un show interactivo entre las imágenes y lo que se escuchará. Y el segundo será un concierto hecho y derecho (risas). Jimmy Rip tocará en algunas canciones, habrá órgano, piano y algunas cosas más que no te quiero decir, ya que me gusta mantener un poco la sorpresa. Sí queda claro que ambos serán muy distintos entre sí, uno más musical y literario, y el otro netamente musical.

-Hablaste de Bob Dylan. ¿Dónde estabas en el momento en el que lo nombraron Premio Nobel de Literatura, y cómo llegaste a tocar en esa ceremonia frente a los reyes de Suecia?

-Estaba en casa. Y apenas le avisaron a Bob, me llamaron para que cantara en la ceremonia.

-¿Te eligió Dylan, o la Academia?

-La Academia Nobel. Querían que cantara una de mis canciones. ¡Pero ninguna de mis canciones habla de que le dieran el Nobel de Literatura a Bob Dylan! (risas) Por eso elegí A Hard Rain’s A-Gonna Fall, ya que es una canción importante, fuerte, poética, con una fuerte carga política y anti bélica. Después, en la ceremonia, pasó lo que todos saben: en un momento muy extraño me quedé helada. Pero sé que la familia de Bob quedó muy contenta, lo mismo que la gente de la organización y también los reyes. Todos entendieron que era un momento muy vulnerable para cualquiera. Hay que darse cuenta de que todos cometemos errores. Y no hablo de errores fatales: hablo de preparar una cena y que se te queme (risas).

-¿Qué pensás sobre el rock and roll hoy? ¿Estás de acuerdo con que mucha de la música más interesante que se produce hoy en día viene por el lado del hip hop y el R&B?

-Son todas etiquetas. Podés decirle rock and roll, podés decirle hip hop o punk rock. El hip hop va más allá de la música. Es una cultura por sí misma, y eso es lo interesante que tiene: le habla con honestidad tanto al blanco de clase media como al afroamericano marginal del suburbio. A mí me gusta la música de los ‘60 y ‘70, pero no por eso me quedo ahí, ya que me hubiera perdido a una banda genial como My Bloody Valentine. Tiempo atrás escuché en la radio a un grupo que me gustó mucho, los Fleet Foxes. Quise ir a verlos, pero hacía tres años que se habían separado (risas). Yo no soy el futuro de la música. Tuve mi momento, pero ahora estoy interesada en las nuevas generaciones.

-¿Tenés pensado grabar un nuevo disco?

-Sí. Lo haré con mis músicos de siempre pero también con mis hijos. Mi hijo es un muy buen guitarrista y mi hija me ayudará con las letras. Probablemente lo empecemos a grabar en el próximo invierno (boreal).

-Es obvia tu opinión sobre Donald Trump, pero me gustaría saber por qué pensás que parte de tus compatriotas lo eligieron presidente.

-Hay algo terrible: la mitad de los ciudadanos de mi país no votan. La otra mitad está dividida y más allá de que no haya sido elegida como presidente, Hillary Clinton sacó más votos que Trump. O sea que el 24% de mis compatriotas fueron los que eligieron presidente a este hombre. Por eso tenemos que tener claro que Trump no es presidente por la gente que lo votó, sino por la que no votó. Va ser muy interesante ver quién lo confronta en las próximas elecciones. Es tremendo: los Estados Unidos, un país enorme, joven y hermoso no es, en muchos aspectos, un país sofisticado. No hicieron a “América más grande de nuevo”, sino que hicieron que otros países miren América de una forma nacionalista y tonta. Por eso espero que la juventud, que está muy enojada con este clima, se levante contra la Asociación del Rifle y contra esta administración, por no hacer nada contra el control de la tenencia de armas. Ellos son los que tienen que entender que tienen el poder para cambiar las cosas.

-Muchos jóvenes te conocen más por tu libro “Éramos unos niños”, donde contás tu vida junto al fotógrafo Robert Mapplethorpe. Quienes conocemos todas tus facetas, podríamos pensar que el libro es una especie de respuesta oficial a algunos otros dónde tanto vos como Mapplethorpe no quedan bien parados. ¿Qué podés decir al respecto?

-Éramos unos niños es el libro que Robert me pidió que escribiera un día antes de que muera. Tuvimos una historia romántica, hermosa y triste, y la escribí tal como ocurrió. Quise retratar la atmósfera de la época en Nueva York, y cómo Robert y yo vivimos ese momento. Lo hicimos como una pareja que luego mutó hacia una amistad. No es mi propia historia sino que es nuestra historia. Por eso termina cuando él muere. Hay gente que dice: “Está sobreromantizado”, o “¿Cómo no sabías que él era gay?”. ¡No lo sabía porque en ese momento Robert era mi novio, y hacíamos todo lo que las parejas suelen hacer! (risas)

Patti Smith y el Papa

“Creo que Francisco es un hombre franco”

-Fuiste un par de veces al Vaticano a ver al Papa Francisco. ¿Cómo se lleva esta Patti que fue a ver al Papa con la que cantó “Jesús murió por los pecados de alguien pero no por los míos”, en tu canción “Gloria”?

-No hay diferencias. Cuando escribí eso amaba a Jesús, en ningún momento dije: “Lo odio”. Fue como decir: “Soy responsable de mis propios errores. No quiero que nadie muera en una cruz por mí; quiero cometer mis propios errores y transitar mi propio camino”. He estudiado las Santas Escrituras; tanto la Biblia como los libros sagrados de otras religiones, y siempre estuve interesada en los líderes espirituales y políticos como el Dalai Lama o Jimmy Carter. Y creo que el Papa Francisco es un hombre franco. Más franco que cualquier otro líder político. Se ha metido contra la corrupción financiera de la Iglesia como nadie antes. Y por supuesto, es el Papa, es católico, y mantiene sus dogmas. Yo no soy católica ni profeso ninguna religión, pero cuando veo a Francisco, veo a un buen hombre.

Clarín / vm.

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