May sufre la peor derrota de los últimos 90 años en el Parlamento por el Brexit

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El Parlamento británico rechazó el acuerdo propuesto por la primera ministra, Theresa May para la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), lo que significó la peor derrota política de un gobierno en casi un siglo.

Los parlamentarios rechazaron rotundamente su acuerdo del Brexit por 432 votos contra 202 y, acto seguido, el principal líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, presentó una moción de censura contra el gobierno conservador para hacerlo caer y forzar una elección general, lo que podría cambiar dramáticamente el escenario político en el país.

La moción de censura será votada mañana miércoles en la Cámara de los Comunes a las 19 (16 hora argentina).
La amplia mayoría que votó hoy en contra del acuerdo negociado entre May y la UE estaba compuesta, principalmente, por la mayoría de los diputados laboristas, más de 100 conservadores del ala más dura del oficialismo, entre ellos los ex ministros del gabinete que renunciaron en rechazo a la propuesta del Brexit de May.

También votaron en contra todos los diputados del Partido Unionista Democrático (DUP), los aliados de la primera ministra desde que perdió la mayoría absoluta de los escaños del Parlamento en la elección pasada.
Si bien el DUP votó en contra del acuerdo, más tarde se comprometió a apoyar a May en la moción de censura de mañana, lo que significa que el destino de la premier británica quedará en manos de sus propios correligionarios conservadores.

Además de enfrentar la moción de censura, la líder conservadora tiene sólo tres días de sesiones en el Parlamento para regresar y presentar sus próximos pasos -como pide la UE- o un plan B -como la obligó la Cámara de Comunes en una moción votada la semana pasada.

No está claro aún cuál será la estrategia de la premier, pero hoy adelantó que buscará dialogar con todos los partidos con presencia en el Parlamento para intentar consensuar alternativas a su acuerdo.
«Está claro que la Cámara no apoya este acuerdo, pero el voto de esta noche no nos dice nada sobre lo que sí respalda», explicó la premier y agregó que, primero, debe confirmar que sigue contando con la confianza del Parlamento.

También desmintió a sus detractores que la acusan de querer retrasar el reloj hasta el 29 de marzo, el plazo máximo para iniciar la salida de la UE.

«Esa no es nuestra estrategia y siempre he creído que la mejor manera de avanzar es salir de forma ordenada con un buen acuerdo», destacó la premier, intentando descartar la opción de un Brexit sin acuerdo.

En tanto, muchos de los que le votaron en contra hoy le pidieron que regrese a Bruselas y renegocie el acuerdo para abandonar la UE, una opción difícil ya que los negociadores europeos dejaron en claro públicamente que no piensan hacer tal cosa.

Prueba de ello, es que los dos máximos líderes UE, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, lamentaron hoy el rechazo del acuerdo del Brexit e inmediatamente le pidieron al gobierno británico que «aclare sus intenciones» ya que ellos dan las negociaciones por cerradas.

Los británicos se fueron a dormir con la incertidumbre de lo que pasará en una nueva votación parlamentaria con final abierto.

«Mañana, los Liberales Demócratas votarán para decir que no confiamos en la primera ministra y en su gobierno», adelantó el parlamentario de esa fuerza Tom Brakela en un comunicado al que accedió Télam.

Sin embargo, Brakela aclaró que para su partido una elección general, como reclama el líder laborista Corbyn no resuelve nada, lo que demuestra que la mayoría que se expresó hoy en el Parlamento británico es completamente heterogénea en sus intereses y objetivos.

El gran interrogante mañana será si la confluencia de intereses en contra del acuerdo del Brexit que presentó May se mantendrá también más o menos firme contra su gobierno.

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