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Murió Bernie Madoff, el mayor estafador de la historia de Estados Unidos

El exinversor cumplía una condena de 150 años de prisión por armar una pirámide financiera de 65.000 millones de dólares. Había estafado a figuras reconocidas del ámbito del espectáculo y empresarial.

Murió Bernie Madoff, el mayor estafador de la historia de Estados Unidos
Bernie Madoff en 2009. (Foto: AFP)

Este miércoles se confirmó la muerte de Bernard “Bernie” Madoff, el mayor estafador de la historia de Estados Unidos, mientras cumplía su condena en una cárcel federal. Tenía 82 años y el motivo del fallecimiento habría sido por causas naturales. Se encontraba en el Centro Médico Federal en Butner, Carolina del Norte.

El exinversor cumplía una condena de 150 años de prisión por armar una pirámide financiera de 65.000 millones de dólares. Estuvo 12 años detenido.

Madoff se declaró culpable en marzo de 2009 de fraude de valores y otros cargos, cuando dijo que estaba “profundamente arrepentido y avergonzado”. Sus delitos fueron revelados a las autoridades en 2008 por sus dos hijos, que no participaron en las estafas.

Considerado durante décadas un “gurú de las finanzas”, confesó entonces que durante 30 años había operado este esquema fraudulento con los activos de particulares adinerados, organizaciones caritativas y bancos de reputación mundial. Al menos cuatro personas relacionadas con Madoff, entre ellas uno de sus hijos (Mark), se suicidaron tras destaparse el escándalo.

Sus víctimas financieras iban desde nombres como Steven Spielberg, los actores Kevin Bacon y Kyra Sedgwick, los propietarios de los Mets de Nueva York Fred Wilpon y Saul Katz y la heredera de L’Oreal Liliane Bettencourt hasta pequeños inversores que invirtieron sus pensiones y ahorros de toda la vida.

“Debido al tiempo que duró la estafa, fue completamente devastador para muchas víctimas”, dijo Matthew L. Schwartz, exfiscal federal adjunto para el Distrito Sur de Nueva York que dirigió la investigación de Bernard L. Madoff Investment Securities.

El implicado había pedido a principios de 2020 su traslado al domicilio de un amigo para pasar allí sus últimos días de vida tras serle diagnosticado una falla renal irreversible, pero el juez Denny Chin no tomó en cuenta su estado de salud como motivo suficiente como para garantizar su libertad.

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