Justicia

No hay detenidos ni sospechosos por el caso Tizato

El juez Miguel Ángel Faría, liberó al último detenido. El cotejo de ADN practicados a los dos únicos involucrados en el caso dio negativo.

No hay detenidos ni sospechosos por el caso Tizato

La causa por la desaparición, muerte y posible abuso de César Daniel Tizato volvió a su foja cero.

El cotejo genético al hombre de 28 años detenido el 12 de marzo último, tras la orden del juez de Instrucción de Apóstoles, Miguel Ángel Faría, de liberar al profesor de artes marciales de 45, también dio negativo con la muestra de ADN obtenida del cadáver del adolescente de 15 años.

El resultado de laboratorio a las sospechas del magistrado derivó en que no queden detenidos, ni sospechosos por lo pronto, en investigación. 

El último detenido fue liberado el miércoles por “falta de mérito” pero seguirá, al igual que el primer aprehendido, supeditado a las actuaciones.

Fue señalado en la ampliación de indagatoria que solicitó el profesor de artes marciales durante los primeros días de febrero pasado, luego de la exhumación del cadáver de Tizato.

Procedimiento del que los forenses obtuvieron los rastros o muestras que finalmente arrojaron un perfil de ADN para cotejo.

Un mes después, la comparación genética dio negativo con el primer sospechoso y el magistrado tomó dos decisiones determinantes: la detención del nuevo sospechoso y la liberación y “falta de mérito” al último hombre con quien vieron con vida a César Tizato.

El caso

Luego de haber permanecido desaparecido unos meses, el cuerpo del menor fue hallado el 2 de octubre a 1.800 metros de la ruta 105, jurisdicción de Fachinal, en una laguna a pocos metros del arroyo Pindapoy.

El mismo día, el juez Faría dispuso la detención del profesor de artes marciales, vecino del adolescente y quien lo llevó a cazar el domingo 30 de agosto de 2020. Ni bien se supo de la desaparición del menor, el hombre explicó a su familia que volvió solo de aquella excursión, argumentando que había dejado al chico con dos desconocidos, a quienes nunca se pudo identificar.

 César Tizato sufrió una muerte violenta a raíz de un traumatismo de tórax con una herida de entrada punzocortante, que podría corresponder a un elemento contundente largo y con punta, probablemente un destornillador, una chaira para afilar cuchillos o un puñal largo.

Durante más de un mes se rastrillaron zonas rurales de San José, Pindapoy y Fachinal, con amplios equipos de distintas unidades regionales de la Policía de Misiones. Fue en el día 33 de búsqueda cuando apareció el cuerpo semisumergido en el estanque mencionado.

Fue arrojado con piedras en la ropa, pero el proceso de descomposición generó la cantidad de gases suficientes para que el cadáver flotara, aunque haya estado con peso encima.

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