Opinión

35,7%, el índice de pobreza en Posadas

Es el índice de pobreza que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos-INDEC-registró en Posadas, Misiones,  en el segundo semestre de 2018. Un porcentual que es superior al ya vergonzoso índice nacional del 32%.

35,7%, el índice de pobreza en Posadas

Es el índice de pobreza que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos-INDEC-registró en Posadas, Misiones,  en el segundo semestre de 2018. Un porcentual que es superior al ya vergonzoso índice nacional del 32%.

Así como el presidente Macri debería dar mejores explicaciones sobre semejante calamidad, además de soluciones concretas en vez de ese optimismo verbal que en vez de acercar repele, en Misiones Carlos Rovira debería hacer lo mismo. Pero el funcionario público que maneja la provincia desde hace casi dos décadas corre con una ventaja política. Explicaciones no da. Y tampoco se las pide nadie.

Ya van demasiados años de micrófonos que se le acercan para preguntarle estupideces o se limitan a amplificar lo que dice.

Quince años de renovación y veinte de Rovira eximen de tener que explicar que el hecho de que entre tres y cuatro misioneros sean pobres, no es responsabilidad exclusiva del gobierno nacional. Quién postule lo contrario, o bien percibe un beneficio económico de la renovación para dispensarlos de sus obligaciones, o es un personaje subnormal.

¿Este es el modelo misionerista? Además de que Rovira no lo haga, ¿tampoco van a decir nada ni su socio Maurice Closs, ni el títere que se va, Hugo Passalacqua, ni el títere que viene, Oscar Herrera Ahuad?  ¿Quince años de tamaña decadencia y ningún responsable?

El INDEC mide la pobreza en 31 ciudades del país. Generalmente en las capitales de provincia y sus alrededores. ¿A cuánto se elevaría ese 35,7% si se midiera la miseria que se ve desde hace años no solo en el gran Posadas sino también en las colonias de la Misiones profunda y en las periferias de ciudades como Oberá, Eldorado o Puerto Iguazú?

Algunos pretenden justificarse marcando que la renovación mantiene un alto apoyo popular. Qué cínicos que son. Saben perfectamente que en los lugares con mejor calidad de vida del planeta se llega al gobierno con apoyos electoralmente modestos, y viceversa. Veamos algunos ejemplos:

-Irlanda: su ingreso per cápita es de casi 80 mil dólares al año. Si tomamos un dólar a 44 pesos (lo que vale en la Argentina) eso da un ingreso mensual de 290 mil pesos. En sus últimos comicios el partido Fine Gael (conservador y demócrata cristiano) ganó con el 25,5%.

-Noruega: su ingreso per càpita es de 74 mil dólares al año. También, con un dólar a 44 pesos, el ingreso mensual de cada noruego es de 271 mil pesos. En los comicios parlamentarios de 2017 el Partido Laborista sacó un 27,4% de los votos y el Partido Conservador, que obtuvo un 25,1%, debió aliarse con otros partidos minoritarios para poder formar gobierno y proclamar a Erna Solberg como primera ministra.

-Suecia: su ingreso per càpita es de 53 mil dólares anuales. Con el dólar a un valor de 44 pesos, en la Argentina serían unos 194 mil pesos por mes. En septiembre pasado hubo comicios y se impuso el Bloque Roji-Verde, una coalición de centro-izquierda, con el 28,2% de los votos. Tras arduas negociaciones con otras representaciones parlamentarias, el sindicalista Stefan Löfven retuvo el cargo de primer ministro.

-Canadá: el ingreso promedio de cada canadiense es de 45 mil dólares anuales. Con nuestro a dólar en 44 pesos, significa un salario mensual de 165 mil pesos. En las elecciones federales de 2015 Justin Trudeau , del Partido Liberal, se impuso con el 39,4% de los votos.

-Alemania: con un ingreso per càpita anual de 45 mil dólares, que en la Argentina equivaldría a 165 mil pesos mensuales, la canciller Angela Merkel se mantiene en el cargo desde 2005. En los comicios de 2017 (elección de parlamentarios que luego eligen al primer ministro), la Unión Social Cristiana de Baviera  y el Partido Democrático Libre obtuvo el 32,9% de los votos y debió negociar con los socialdemócratas. La misma Alemania que, nos dijeron, tenía más pobres que nosotros, ¿te acordás?

Alguien podría preguntar, ¿nos podemos comparar con estos lugares? Respuesta. Deberíamos de una buena vez.

Porque la calidad institucional que se registra en esas latitudes es fundamental para mejorar y mantener la calidad de vida. Los déspotas, los tiranos y los señores feudales que creamos por acá solo se mejoran la vida entre ellos y su entorno. No reparten la torta. Se la comen toda y reparten las miguitas.

En Misiones el salario mensual de un trabajador en blanco no llega ni a 20 mil pesos. Los sueldos que se pagan en Misiones son los peores del NEA y de los más bajos del país. Pero a los renovadores  les alcanza para ganar los comicios con el 60 o 70% de los votos y ser el único espacio político argentino que maneja el ciento por ciento de los municipios.  Es una relación clientelar en la que, a mayor pobreza, mayor dependencia del estado para sobrevivir. Sobrevivir dijimos. Vivir, viven los Rovira, los Closs, los Passalacqua, los Herrera Ahuad, y sus principales tartufos.

La falta de educación cívica está absolutamente ligada a la creciente pobreza. Tanto como la corrupción estructural. Donde hay pocos que tienen mucho y muchos que tienen poco. Se ve en Misiones como se ve desde hace años en el conurbano bonaerense, en Corrientes, Jujuy, Neuquén, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santa Cruz, Santiago del Estero, San Juan, Chaco o Formosa. Por eso ningún crecimiento es sustentable ni duradero. Porque no va de la mano de la republicanización de las costumbres sino de dirigentes mesiánicos que no salvan a nadie. Es sencillo comprobar cómo progresa la vida económica de los funcionarios  cuando hay crecimiento y cuando no hay crecimiento también (a propósito, ¿dónde se publicaron las evoluciones patrimoniales de los gobernadores y los intendentes misioneros desde 2003 hasta hoy?). La ignorancia prevista arrojó los resultados que sus propagadores esperaban. “La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no tener ninguno”, postulaba el sabio Cicerón. No, no. Acá creen en los “buenos amos”.

Llamativamente, la gran mayoría de los mass-media misioneros se concentraron exclusivamente en el 32% de pobreza nacional y tocaron muy por arriba, o ni tocaron, ese 35,7% de pobreza que nos cuenta que  el proyecto misionerista está dejando más pobres que el “neoliberalismo” nacional. ¿Así que “indigna” el 32% a lo lejos y casi que resbala el 35% que está tan cerca?  Qué loco, ¿no?

La gente pasa por la puerta de tu casa y te pide trabajo a cambio de comida. Ya que por estas horas se desarrolla en Córdoba un nuevo “Congreso Internacional de la Lengua Española”,  tendré que pedirle a algún lingüista que me dé otra palabra, porque “vergùenza” no me alcanza para definir lo que me provocan los políticos que dejan al pueblo pasando hambre en el país de los alimentos.

Que lo sepan todos sus insoportables y asquerosos alcahuetes y la caterva de dirigentes que se borocotizan a cada rato.

El éxito de la renovación es el fracaso de Misiones.

Leé también:

Violento choque en cadena en el puente internacional


Por Walter Anestiades para MisionesCuatro.com

Comentarios