Opinión

La Ruta hacia la libertad: el Pacto de Mayo como punto de partida

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Por: Videla Sebastián E.

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La Ruta hacia la libertad: el Pacto de Mayo como punto de partida

Argentina lleva años necesitando urgentemente una buena dosis de libertad. Cuando hablo de este tema, es sorprendente cuánta gente no comprende el significado de “libertad” en el discurso público. El Estado, como institución con el monopolio de la coacción física y la coerción económica en un territorio determinado, ha difundido una narrativa que sugiere que la libertad socava la cohesión social, una afirmación carente de sustento.

Por ello, y para explicar de forma coherente como se manifestaría la dosis de libertad (al menos en el caso de nuestro país), me parece completamente importante y necesario analizar los puntos más trascendentales de una de las medidas que impulsa el gobierno nacional como lo es el Pacto de Mayo, medida que busca convocar a las principales figuras de poder de nuestro país en la firma de un pacto que dé inicio a la recuperación de la libertad de los argentinos.

La inviolabilidad de la propiedad privada: Este principio es fundamental para el desarrollo de una sociedad civilizada, pero ha sido socavado en nuestro país. Un ejemplo claro es la expropiación del 51% de YPF en 2012, que actualmente no solo nos obliga a sostener con impuestos a una empresa deficitaria, que no vale ni la mitad de lo que valía en el año de su expropiación, sino que también expone a la Argentina a compensaciones a los accionistas cuyas participaciones fueron expropiadas a enmiendas de sufrir embargos de las acciones nacionales que se encuentran en el exterior.

Reforma tributaria: todos sabemos que la presión impositiva en Argentina es insostenible, sin ir más lejos, Argentina es el segundo país de América Latina con mayor presión impositiva de América Latina, y entra en el top 40 en una comparativa de 120 países según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La realidad es que en la Argentina se pagan impuestos nórdicos por servicios “somalíes” y eso repercute en la economía informal que asciende a más del 40% en nuestro país.

Reducción del gasto público: Desde el inicio del mandato presidencial, se han implementado medidas de austeridad, especialmente en las empresas públicas deficitarias. Según la Fundación Libertad y Progreso, más del 65% de las empresas estatales no cubren sus gastos con ingresos. Ejemplos como Energía Argentina (ENARSA), Aerolíneas Argentinas y Operadora Ferroviaria

Sociedad del Estado (OFSE) muestran que estas entidades representan un gasto considerable, equivalente a más del 0.50% del PBI nacional. Apertura del comercio internacional: La apertura al comercio no solo ofrece nuevas oportunidades económicas, sino que también promueve la creación de empleo, aumenta la competitividad y mejora la productividad. Además, favorece precios más accesibles para el mercado interno, que ha sufrido por años políticas anti mercado de poca seriedad.

Estos puntos son fundamentales y marcan el sendero al cual debe someterse la Argentina para volver a ser un país en libertad, atractiva y exuberante ante el mundo, un mundo en el que la brecha entre los defensores de la libertad y aquellos que buscan deteriorarla se hace cada vez más evidente.

Por: Videla Sebastián E.

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