Opinión

Editorial: nadie le da bola a las redes sociales. Por Pablo Perez Paladino

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La conservación y transición de los activos digitales sigue siendo una deuda pendiente. Poco se hizo durante estos 4 años para asegurar los contenidos y darle un valor patrimonial

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Editorial: nadie le da bola a las redes sociales. Por Pablo Perez Paladino

La presidencia de Alberto Fernández ha llegado a su fin. En las últimas semanas
comenzó el proceso de transición entre su gobierno saliente y el entrante del
presidente electo Javier Milei. Son días vertiginosos en donde decenas de futuros
funcionarios -que aún no fueron nombrados oficialmente- recorren diferentes
oficinas públicas para reunirse con quienes ejercen esos cargos hasta el 10 de
diciembre y conocer cuál va a ser la “herencia recibida”.


Pasaron 40 años de democracia en los que hubo 6 transiciones de presidentes.
Sin embargo, aún queda pendiente fijar una hoja de ruta que lleve adelante
procesos ordenados, metódicos y planificados de transición. Lo “normal” sigue
siendo que todas las áreas de gobierno dejan lo que pueden o lo que quieren, y
los nuevos funcionarios llegan con muy poca experiencia y conocimiento de sus
“botoneras”.


En ese proceso de transición, cada ministerio y organismo tiene sus propias
particularidades, pero hay una temática que cruza a todas las áreas por igual: las
redes sociales.


Muchos recordarán, en relación a esto último, un hecho lamentable y novedoso
que sucedió hace unos años durante la transición entre los presidentes Cristina
Fernandez y Mauricio Macri. Quien administraba la cuenta oficial de Facebook y
Twitter “@CasaRosada” se adueñó de ella y se la llevó a su casa. Literal. Decidió
que todos esos contenidos publicados durante la gestión de CFK eran parte de
su patrimonio. Cambió el nombre de usuario y, a partir de ese momento, una
cuenta oficial, patrimonio del Estado, se “privatizó” y quedó a merced de la
decisión unilateral de un ciudadano. No solo no hubo continuidad en “la voz
oficial” del gobierno de la Nación en redes sociales, sino que esos contenidos de
comunicación institucional ya no existen. Todos esos años de interacción con los
ciudadanos se perdieron.


En 2016, durante mi gestión como director de comunicación del Ministerio del
Interior, Obras Públicas y Vivienda, comencé a trabajar en un proyecto que le dé
un marco institucional al traspaso de los canales de comunicación oficiales del
gobierno. Una hoja de ruta que otorgue entidad a los activos digitales y evite
situaciones como la mencionada anteriormente en las que una persona pueda
llevarse sus claves y contenidos. Durante más de 3 años trabajamos con un
equipo interdisciplinario que incluyó diferentes áreas de gobierno y a las mismas
empresas de redes sociales. Fue un proceso de mucha discusión, debate y
aprendizaje. Salvo el antecedente de la transición entre Barack Obama y Donald
Trump en Estados Unidos en 2017, no encontramos que ningún otro país haya
trabajado esta temática de manera tan seria y profunda con actores del ámbito
público, privado, académico y del tercer sector.


Finalmente, en octubre del 2019 finalizamos el proyecto. Desarrollamos una hoja
de ruta para que todas las áreas de gobierno puedan realizar ordenadamente el
traspaso de las cuentas oficiales. Una serie de instrucciones y recomendaciones
para conservar sus contenidos en el que se detalla cómo debe ser la transición y
“el cambio de mando” entre los funcionarios que salen y los que entran.


Los primeros días de diciembre de ese año, todas las áreas de comunicación de
ministerios, organismos, secretarías y subsecretarías empezaron a llevar adelante
este proceso. Fue algo inédito e innovador. Por primera vez en la historia de
nuestro país, se realizó una transición de los activos digitales de los gobiernos.
Me tocó formar parte del traspaso de la cuenta de @CasaRosada. Fue un
procedimiento ordenado en el que se pudieron conservar los contenidos
existentes y, al mismo tiempo, darle continuidad al nuevo gobierno para que
rápidamente pudiera hacerse cargo de su administración.


Hace pocos meses la Provincia de Córdoba sancionó una ley pionera en el
traspaso de activos digitales, que es de la autoría de la legisladora Silvia Paleo.
Sin embargo, en estos 4 años lamentablemente no vimos ningún avance a nivel
nacional.


Como sucede en otros ámbitos de nuestra joven democracia, necesitamos fijar
reglas claras de verdad, que vayan más allá de las recomendaciones, para que
estas transiciones se hagan de manera ordenada. La puesta en valor del
contenido digital expresado a través de los canales oficiales son fundamentales
no solo para conocer la comunicación de un gobierno, sino también para
conservar el diálogo con sus ciudadanos.

Pablo Pérez Paladino
Analista y consultor político

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