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Alem: desesperado pedido de protección de víctima de violencia de género

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Silvia, denunció 12 veces a su ex pareja por agresiones pero no cuenta con protección por parte de las autoridades. El sujeto le rompió el brazo, pero la jueza Zuetta, se niega a recibirla personalmente. El botón anti-pánico que le entregaron no funciona y teme por su vida.

Alem: desesperado pedido de protección de víctima de violencia de género

Silvia, denunció 12 veces a su ex pareja por agresiones y maltrato, pero no cuenta con protección por parte de las autoridades. El sujeto le rompió el brazo, pero la jueza Selva Raquel Zuetta, se niega a recibirla personalmente. El botón anti-pánico que le entregaron no funciona y la joven teme por su vida.

ALEM. Una joven que denunció al menos una docena de veces a su ex pareja, teme por su vida y decidió hacer un fuerte reclamo a las autoridades, para que la protejan frente al sujeto. Silvia reveló que su ex pareja llegó a fracturarle el brazo, pero aún así, la jueza local Selva Raquel Zuetta, se niega a recibirla personalmente. La sobreviviente de este caso de Violencia de Género sostuvo también que no funciona correctamente el botón anti pánico que le dieron para dar aviso a la policía, en caso de un ataque de su ex cónyuge.

La mujer de 38 años de edad, sostuvo que sufrió un calvario en su matrimonio de 14 años con su ex pareja, que según su relato, la sometió a maltratos físicos y psicológicos y la llevó a vivir encerrada durante cinco años junto al hijo de ambos. Incluso, llegó a convencerse de estar local

Silvia dijo que decidió denunciarlo cuando su ex empezó a amenazarla de muerte y a decirle que se iba a suicidar. “Siempre las mujeres estamos locas y después aparecemos muertas en un zanjón”, dijo la mujer.

“Ejerció todas las formas de violencia de género, económica y sexual. Nunca vi plata. Antes del embarazo, yo trabajaba. Dentro de mi casa era un infierno pero fuera de ella era Dios”, sostuvo Silvia, apuntando a la doble fachada que habría mostrado este sujeto, algo típico en los casos de violencia de género, lo que motivó la no intervención de su familia.

La mujer cuestionó a la Justicia por no intervenir más enérgicamente en este caso, pese a contar con declaraciones en Cámara Gesell en contra del violento. De acuerdo con Silvia, su hijo de 8 años habría declarado contundentemente contra su padre, pues ha observado hechos de violencia muy graves.

Consultada al respecto, Silvia indicó que logró separarse del sujeto cuando él mismo decidió irse de la vivienda conyugal, a principios del 2015. “Él se fue y empezó a llevar al nene. Hasta que vino y el nene no se quiso ir y me rompió un brazo”, contó la mujer, aludiendo a un evento extremo en el que trató de impedir que el niño se fuera. Siguiendo el relato de la mujer, en esa oportunidad, el niño no quería irse con el padre y “lo subió a la fuerza” al vehículo. Para impedirlo, abrió la puerta del auto donde se encontraba. Ante esto, su ex decidió cerrar la puerta y arrastrarla por varios metros, provocándole una fractura que requirió unas cinco intervenciones quirúrgicas.

“Acudí a todos lados y nadie te da una mano. Ni siquiera en la Comisaría de la Mujer o la Línea 137. Fui tres veces y nada”, indicó la mujer, insistiendo en la falta de asistencia por parte del Estado. “Acá en el pueblo soy la loca, porque no tengo plata, no puedo pagar un abogado”, dijo.

Por otra parte, la jueza Selva Zuetta, “nunca me recibió. Fui infinidad de veces a hablar con ella pero no me recibió porque no se reúne con las víctimas”, dijo Silvia, insistiendo en que teme por su vida, pues “sé lo que es capaz y lo que no es capaz de hacer. Me va a matar a mí y a mí hijo”, precisó.

Silvia afirmó también que en los últimos días, ella y su familia sufrieron un presunto intento de incendio, lo que la llevó a sospechar de su ex pareja. “Vivo encerrada en la casa de mi padre, eran las cinco de la tarde, porque a esa hora nos encerramos, cuando empezamos a sentir mucho olor a alcohol”, dijo la mujer, y aclaró que esto no sucedió una sola vez.

Por otra parte, la mujer aseguró que el botón antipánico que le proveyeron no funciona y por ello siente temor por su seguridad y la de su hijo. “hacen tanto hincapié en pero acá en Alem es todo político. Las mujeres que trabajan en VdG tienen los mejores autos pero es todo político. Hay una Dirección de la Mujer que no funciona en Alem”, afirmó la mujer. “Quiero vivir feliz con mi hijo. Hasta el día de hoy nunca me ayudaron”, concluyó.

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