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Una niña con muerte cerebral por una bala perdida en Merlo

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Maite Almirón, de 5 años, recibió un balazo en la cabeza cuando estaba en el patio de la casa de sus abuelos y tras sufrir muerte cerebral, sus padres autorizaron la ablación de órganos. Otro nene de 9 años, sufrió un disparo en el tórax, pero evoluciona favorablemente.

Una niña con muerte cerebral por una bala perdida en Merlo

Maite Almirón, de 5 años, recibió un balazo en la cabeza cuando estaba en el patio de la casa de sus abuelos y tras sufrir muerte cerebral, sus padres autorizaron la ablación de órganos. Otro nene de 9 años, sufrió un disparo en el tórax, pero evoluciona favorablemente.MERLO, BUENOS AIRES. Una niña de 5 años sufrió muerte cerebral y un nene de 9 fue herido en distintas circunstancias por “balas perdidas” durante los festejos de Navidad en el partido bonaerense de Merlo, y en el primero de los casos se investiga si el disparo provino de un arma policial, informaron este miércoles, fuentes de la fuerza y judiciales.

La menor de las víctimas, identificada como Maite Almirón (5), fue internada en el Hospital Eva Perón, de dicho partido de la zona oeste del conurbano, donde el director médico, Edgardo Dozorezt, confirmó esta tarde que la paciente se encontraba “en un estado de muerte encefálica e irreversible”.

El facultativo también detalló que el proyectil que impactó en la cabeza no quedó en la “cavidad craneal” sino que fue hallado “en la parte superior izquierda del abdomen”, a la altura del estómago.

“Aparentemente es un (calibre) nueve milímetros”, explicó Dozorezt y en caso de confirmarse ese dato el calibre coincidiría con el de las pistolas reglamentarias utilizadas por la Policía.

Según las fuentes, Maite recibió un balazo en la cabeza cuando celebraba la Navidad junto a sus padres en el patio de su casa, situada en Larsen 443 del barrio El Pericón, en la localidad de Parque San Martín, en Merlo.

A raíz del balazo, la nena estuvo internada en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Eva Perón, grave y con pronóstico reservado, hasta que se confirmó que sufrió muerte cerebral.

“Hoy arruinaron una vida. Una nena de cinco años no se merecía esto. Tenía muchas cosas por vivir y estaba preparando sus cosas para primer grado. Ahora no lo va a poder hacer por un inconsciente, un malparido”, sostuvo Mayra, la madre de Maite, tras conocerse el estado irreversible de su hija.

La mujer pidió al autor del disparo “que dé la cara, que se ponga una mano en el corazón, salga y diga ‘yo fui’”. A su lado, Maximiliano, el papá de Maite, pidió que no haya “más balas perdidas para nadie”.

En tanto, Silvia, abuela de la niña, dijo esta mañana a la prensa que “espera la ayuda de los vecinos del barrio para que puedan dar algún aporte sin miedo para ver qué pasó”.

La familia tiene datos aportados por vecinos según quienes el autor de los disparos podría ser un policía bonaerense o un hijo o pariente de él. “Sabemos quién puede ser, esperamos que sea honesto y se presente a la justicia”, dijo, por su parte, Gabriel, el abuelo de la nena.

Las fuentes judiciales confirmaron a Télam que el fiscal de la causa, Mario Ferrario, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Morón, por el momento no tiene individualizado a ningún policía o familiar de un uniformado como sospechoso.

Sin embargo, a raíz de esta información que la familia de la nena volcó en los medios, Ferrario ordenó tomar declaración a familiares y vecinos para intentar judicializar ese dato y tratar de identificar al posible sospechoso.

Respecto del momento en que la niña fue baleada, la abuela recordó: “Ya habíamos cenado en familia y pasó un rato del brindis y en medio de los ruidos de los cohetes vi cómo mi nieta se caía al piso. Fue todo una desesperación”, expresó.

En horas de la tarde, se confirmó que los familiares de la nena ya autorizaron la ablación de órganos, al no haber posibilidad de sobrevida de acuerdo con el pronóstico médico.Mientras tanto, en el segundo caso ocasionado por “balas perdidas”, el niño de 9 años baleado también en Merlo, ya se encontraba esta tarde fuera de peligro en el hospital pediátrico Garrahan de la Ciudad de Buenos Aires. Fue derivado desde el centro asistencial Héroes de Malvinas de Merlo, tras haber recibido un disparo en la espalda, a la altura de uno de los hombros, indicaron las fuentes.

Según los voceros, el nene jugaba con amigos en la puerta de su casa, situada en Fraga al 2500 del Barrio Pompeya, en Merlo, cuando ingresó a la vivienda y dijo que sentía un ardor en la espalda, tras lo cual, los familiares comprobaron que tenía una herida de bala.

Las fuentes judiciales añadieron que pese a que el fiscal Ferrario envió a especialistas en rastros de Policía Científica a ambos lugares, en ninguno de los dos casos los peritos encontraron evidencias balísticas como vainas servidas, proyectiles o esquirlas que sirvan para un eventual cotejo balístico.

Télam

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