Política

“Estamos en un proceso de absoluta impunidad política”

El ex presidente del Colegio de Abogados, cuestionó el funcionamiento de la Justicia en el contexto de la liberación del ex titular de la EBY, Oscar Thomas, previo pago de una fianza de 60 millones de pesos.

“Estamos en un proceso de absoluta impunidad política”

POSADAS. Para el ex vicepresidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), y ex presidente del Cademis (Colegio de Abogados de Misiones), Rodrigo Bacigalupi, la sociedad argentina está inmersa en un “proceso de absoluta impunidad política”, aunque aclaró que tarde o temprano, se va a terminar juzgando a los funcionarios y ex funcionarios que se hicieron ricos al calor de la función pública.

Las críticas del profesor de derecho al funcionamiento de la Justicia, se dan en el contexto de la liberación del ex Director Ejecutivo de la EBY, Oscar Thomas, que recupera su libertad previo pago de una fianza de 60 millones de pesos, pese a haber estado prófugo 47 días en el marco de la causa por los Cuadernos de las Coimas.

Duro análisis del funcionamiento de la Justicia

“El poder judicial tiene la misión de controlar la actividad de los particulares y de los funcionarios. Es un poder desvalorizado a nivel institucional y desprotegido, en el que los propios miembros no buscan revalorizarlo. Es como si tuviera un complejo de inferioridad, no tiene que andar mal con el Ejecutivo y el Legislativo”, empezó diciendo Bacigalupi, en diálogo con MisionesCuatro.

Para el ex presidente del Cademis, los jueces y fiscales, “no se han dado cuenta o no quieren reconocer la responsabilidad” que tienen, “el deber de controlar los actos de los funcionarios públicos y si los actos de los demás poderes están o no de acuerdo con la constitución”.

“Esto es algo extremadamente difícil, si el poder judicial no controla a los demás poderes, no hay controles”, advirtió. “Cuando vivimos en un  sistema donde los controles desaparecen o se distienden es como darle a un adolescente la posibilidad de que haga lo que quiera. Así se comporta el poder cuando no tiene límites”, reflexionó el abogado.

La falta de neutralidad del poder judicial

En esta línea, Bacigalupi relacionó la debilidad desde la que el poder judicial se relaciona con los demás poderes del Estado, con la dilación en las causas y las prisiones preventivas sin sentencias.

“Se excede de una manera totalmente arbitraria la prisión preventiva, una preventiva no puede durar más de 6 meses y a una persona la pueden tener más de 5 años presa. Hay provincias en las que el poder judicial funciona, pero en estos casos, el poder judicial da lástima. Y se termina sospechando que se utiliza la detención precautoria como instrumento de coacción y hasta de corrupción”, consideró Bacigalupi.

Así pues, estas situaciones hacen que “la ciudadanía además de saber que es un poder débil, sospeche de la neutralidad del poder judicial”.

De acuerdo con Bacigalupi, la falta de independencia y de neutralidad del poder judicial “es un problema institucional y social”, que deriva en problemas graves en la economía. Y hasta en problemas sociales como los femicidios. Sin embargo, “nadie va a votar pensando en qué va a pasar con el poder judicial”, graficó.

Las falacias del robar para redistribuir la riqueza

Bacigalupi fue consultado por declaraciones suyas el año pasado, cuando Thomas aún permanecía prófugo en la Causa de los Cuadernos, cuando afirmó que en Misiones es fácil investigar la corrupción, pero no la Justicia no quiere avanzar en causas urticantes para el poder político.

“Es mentira eso que dicen de ‘robamos a los ricos para distribuir (la riqueza) a los pobres. En realidad, le roban a los pobres. En general se saca dinero de los lugares donde menos control hay. El pobre no sabe si le corresponde o no una protección determinada. El rico se protege porque puede contratar abogados. Los pobres son los que no se defienden, el que los tiene que defender, que es el Estado, los saquea”, sentenció Bacigalupi, lapidario con el funcionamiento actual de la Justicia en una sociedad de clases.

“El Estado saquea al pobre, le quita seguridad, salud, alimentos y educación. Después le da una bolsita de alimentos, una jeringa con algodón, y una escuela con maestros que están elegidos a dedo y no saben la tabla del cuatro. Y te dicen fíjate cómo te estamos dando todo lo necesario”, disparó Bacigalupi, en lo que parece una referencia a los discursos de funcionarios de la Renovación. El Estado “le rompe la pierna y le pide que le agradezca que le dio la muleta”, añadió el abogado.

Optimista sobre los juicios por corrupción en el Estado

No obstante, Bacigalupi se mostró optimista con que en algún momento, van a ser enjuiciados los funcionarios corruptos. “Creo que estamos en un proceso de absoluta impunidad política que va a tener su fin. He estudiado el tema y los delitos de corrupción donde se ha generado un enriquecimiento del funcionario público durante la gestión, son imprescriptibles”, expresó el profesor de Derecho.

“Si no podemos cambiar el sistema, hay que esperar el momento. Y aunque sean ancianos (los funcionarios y ex funcionarios) habrá que enjuiciarlos y recuperar los bienes que le han quitado a la sociedad. Va a llegar el momento. La sociedad (ahora) no está preparada para luchar contra los delitos de corrupción. A la sociedad no le preocupa esto por el momento, pero no significa que esto va a ser siempre así”, remató Bacigalupi.

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