Política

“No podemos quedarnos tranquilos con el tema de la pobreza”

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El Padre Alberto Barros, admitió que es “esperanzadora” la reducción de los índices de la pobreza, pero aclaró que aún hay muchísimas personas “que la están pasando muy mal”. Y también sostuvo que la instalación del debate del aborto, “es una cortina de humo”.

“No podemos quedarnos tranquilos con el tema de la pobreza”

El cura párroco, Alberto Barros, admitió que es “esperanzadora” la reducción de los índices de la pobreza, pero aclaró que aún hay muchísimas personas “que la están pasando muy mal”. Sostuvo que la instalación del debate del aborto, “es una cortina de humo”, que parece un poco “sacado de la galera, de un día para el otro”.POSADAS. “Podemos celebrar, pero de ningún modo quedarnos tranquilos. Porque es muy duro el tema de la pobreza y quienes están en situación la están pasando muy mal”, expresó el cura párroco, Alberto Barros, titular de Cáritas Posadas.

Las declaraciones del sacerdote llegan a horas de que el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), con el aval de la UCA, informara que descendieron los niveles de pobreza e indigencia.

Para Barros, es un dato alentador, pero queda mucho por hacer para reducir la pobreza, en especial en Misiones, que tiene niveles de deterioro social y económico, superiores a la media nacional.

“En lo personal me alegra que podamos tener mediciones creíbles”, afirmó Barros en tono crítico hacia la manipulación de datos estadísticos durante el anterior gobierno, que mantuvo intervenido el Indec, desde 2006 a 2015.

“Es bueno que sea un instituto que no dependa de un manijeo partidario y sea quien sea quien gobierne, pueda dar datos que permitan encauzar las políticas públicas”, precisó.

Barros destacó como importante, que el Observatorio Social de la UCA (Universidad Católica Argentina) esté avalando la nueva medición del Indec. Según el organismo nacional, la pobreza bajó del 30,3% de la población en el primer semestre del 2016, a un 25,7% en el primer semestre del 2017.

“Es una muy buena noticia que el índice de la pobreza esté bajando, pero eso no significa que nos podemos quedar tranquilos y felices”, advirtió el prelado.

“La pobreza sigue siendo una herida enorme. En el cambio de gobierno, la UCA medía un 29% de pobreza. Hay una baja en la pobreza pero no deja de ser preocupante que un cuarto de la población esté en situación de pobreza. Muchos niños están en esta situación. No es para tranquilizarse en absoluto”, insistió.

Asimismo, Barros enfatizó que el problema de la pobreza no afecta únicamente a un gobierno puntual, en una coyuntura específica, sino que “es un problema de todos los partidos políticos y la sociedad como tal. La pobreza es un tema tan duro y hasta que no haya un gran acuerdo nacional, (no se superará)”, planteó.

“En un contexto esperanzador no deja de ser preocupante la cantidad enorme de pobres que sigue habiendo. Podemos alegrarnos, pero de ningún modo quedarnos tranquilos. Porque es muy duro el tema de la pobreza y quienes están en situación”, manifestó.En otro orden de temas, Barros opinó que el enfrentamiento que parece haber entre el gobierno y la Iglesia, mostrándose a favor de debates tales como el del financiamiento estatal de las dietas de los obispos, o el de la despenalización del aborto.

“Estoy de acuerdo con el debate siempre y cuando se o haga seriamente y con honestidad”, opinó. Al respecto puso como ejemplo la posición de los obispos frente a la habilitación del debate por el aborto.

Los obispos dijeron “es un tema que hay que dialogar. Que haya sinceridad y seriedad en los debates y se escuchen todas las voces. Y la Iglesia tiene una voz para compartir. Esa es la postura”, comentó el cura.

Relacionando el periodo de la Semana Santa con estos temas, Barros pidió a los católicos, centrarse en temas de fondo y no tanto en preocuparse en mantenerse apegados a las costumbres de la cuaresma, que son más “incidentales” que esenciales.

“Por ejemplo con este tema del aborto. Hay que proteger la vida desde su concepción hasta su muerte natural. Pero no solamente tenemos que cuidar la vida del niño por nacer, sino también la del niño desnutrido, abusado, enfermo, abandonado, con discapacidad”, planteó.

“La Pascua es una celebración de la Vida y nos invita a sanando vidas, con una vista a un enfermo, compartiendo comida, escuchando al que está solo o rezando por el que está mal. Son todas formas de sanar y cuidar la vida”, expresó.

GW.

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