En una
rueda de prensa, al finalizar la reunión de Gabinete que encabezó el presidente
Mauricio Macri, el canciller argentino se refirió exclusivamente a la situación
del país vecino.
“No ha habido pedido de asilo por parte de Evo Morales ni en la embajada ni el
territorio argentino”, aclaró el diplomático.
Consultado sobre si se trataba de un golpe de Estado del estilo clásico o una
nueva modalidad de interrupción del mandato constitucional, Faurie dijo: “No
están los elementos para describir esto como un golpe de Estado” porque “las
Fuerzas Armadas no han asumido el poder”, aunque reconoció que sí mantuvieron “diálogo
con diferentes actores políticos”.
“Lo que no tiene que ocurrir es que alguien asuma un papel que no le asignó la
Constitución”, agregó.
Para el canciller, “los parlamentarios electos mantienen su mandato y ellos
tiene que decidir” quién asumirá la conducción del país interinamente hasta que
se llame a elecciones.
Pero reconoció que en este momento “hay una suerte de vacío institucional hasta
que se reúna la Asamblea Legislativa” el
día de mañana.
Finalmente, marcó que la postura de Argentina más fuerte será “condenar la violencia
de un lado o del otro”. Y que el país buscará que “se preserve el diálogo y la
solución pacífica de esta crisis institucional”.
“Argentina quiere que Bolivia pueda recuperar el orden y la vida institucional”,
concluyó el diplomático.
Para Faurie, la situación de Bolivia no puede calificarse como “golpe de Estado”
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