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Puja con la Corte por la disolución del tribunal que iba a juzgar a Cristina

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En el gobierno sostienen que no esperaban la disolución del Tribunal Oral Federal que iba a juzgar a la ex presidenta Cristina Kirchner y hasta hablan de un engaño del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, a Mauricio Macri, el presidente de la Nación.

Puja con la Corte por la disolución del tribunal que iba a juzgar a Cristina

En el gobierno sostienen que no esperaban la disolución del Tribunal Oral Federal que iba a juzgar a la ex presidenta Cristina Kirchner y hasta hablan de un engaño del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, a Mauricio Macri, el presidente de la Nación.CAPITAL FEDERAL. Mauricio Macri está furioso con el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti y se nota. Y el motivo no es otro que la acordada de la Corte que disolvió el Tribunal Oral Federal 9, creado para juzgar a Cristina Kirchner.

Es que esta decisión de la Corte, tuvo un impacto mucho más extenso que pone en crisis toda la trabajosa estrategia del gobierno para afianzar su influencia en el crítico fuero federal.

Según una publicación de un medio nacional, Lorenzetti llamó a Macri apenas una hora antes de que se apruebe la acordada para advertirle lo que venía, pero circunscribió sus efectos a una suspensión “provisoria” del TOF 9.

Nada le dijo sobre el efecto que tendría sobre el traslado de tres camaristas claves al fuero federal, que para la Casa Rosada son mucho más importantes que los integrantes del tribunal que iba a juzgar a Cristina.

“Esto pone en crisis toda la política judicial del Gobierno”, se indignó Macri, que con alguna razón sintió que el presidente de la Corte Suprema, lo manipuló.

En el Gobierno buscan garantizar la continuidad de los camaristas federales Leopoldo Brugia (el único que votó en contra de la liberación de Cristóbal López), Guillermo Jorge Yacobucci -integrante del Tribunal Oral Federal 7- y Carlos Mahiques, miembro de la Cámara de Casación Penal, última instancia de revisión de los fallos antes que la propia Corte.

Todos ellos entraron en crisis tras la acordada de la CSJN y enfrentan una ola de recusaciones.

La “federalización” de estos tres magistrados se apoya en la ley 27.307, sancionada en 2016 por amplia mayoría.

Una respuesta del gobierno a la acordada de la Corte

Ante esta decisión del supremo tribunal, la respuesta no tardó en llegar. El miércoles pasado, para curiosidad de propios y extraños, el oficialismo de Diputados impulsó un pedido de informes al rafaelino sobre la filtración de escuchas judiciales.

Se trata de una acción coordinada con el kirchnerismo y el peronismo federal que deja a Lorenzetti al borde de la destitución, si esa mayoría se repite en el pedido de juicio político, que todos los años reedita la diputada Elisa Carrió.

Lorenzetti respondió con una intimación a la bicameral de control de servicios de inteligencia y otra al jefe de la AFI Gustavo Arribas, para saber cómo llegaron a los medios los controvertidos audios de Cristina Kirchner.

La ex jefa de Estado es una prenda de cambio en esta historia, porque la disputa es entre la Corte y Macri. Hasta ahora había logrado una sana convivencia con los supremos. De hecho, fue él quien instruyó a frenar los pedidos de juicio político de Carrió. Un cuidado que ahora entró en revisión.

El presidente de la Corte tiene muy claro lo que debe hacer para recomponer su vínculo con Macri: este miércoles el Consejo de la Magistratura le pidió al máximo tribunal que “aclare” los alcances de la acordada que disolvió el TOF 9, porque sus integrantes no tenían aval del Senado.

A Macri le alcanza con que restrinja ese requisito al ya extinguido tribunal y sostenga a los tres camaristas federalizados.

La Política Online/GW.

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