Política

Rindfleisch obliga a licitantes, comprar a una “empresa amiga”

cargando anuncio

Empresarios que ganaron licitaciones públicas se quejan de maniobras de la Dirección de Arquitectura que conduce el ex intendente obereño. Según revelaron, por el artículo 25 de los pliegos, los obligan a comprar insumos informáticos únicamente a la firma Solver System.

Rindfleisch obliga a licitantes, comprar a una “empresa amiga”

Empresarios que ganaron licitaciones públicas se quejan de maniobras de la Dirección de Arquitectura que conduce el ex intendente obereño. Según revelaron, por el artículo 25 de los pliegos, los obligan a comprar insumos informáticos únicamente a la firma Solver System, propiedad de un allegado al arquitecto Juan Carlos Balsari, el segundo al mando en la Dirección General de Arquitectura. Por supuesto, el malestar se origina en los precios inflados a los que están obligados a comprar, en beneficio de una empresa ligada a Balsari y Rindfleisch.OBERÁ. “La semilla no cae lejos del árbol”, señala un viejo adagio que bien se puede aplicar a presuntas maniobras orquestadas por el segundo al mando de la Dirección General de Arquitectura de la provincia, el arquitecto Juan Carlos Balsari. Como su jefe, el ex intendente Ewaldo Rindfleisch, también Balsari aprendió a beneficiar a “empresas amigas” a partir de la gestión pública. Y ahora lo hace con las licitaciones públicas de la DGA, con la anuencia del titular del organismo, “Tito” Rindfleisch.

Fuentes consultadas señalaron que varios empresarios están muy molestos con una curiosa imposición de la DGA en las licitaciones ganadas: Balsari exige cumplir el artículo 25 en las licitaciones por pliegos, el que regula las compras de insumos de librería e informáticos, comprando únicamente a la empresa Solver System en Oberá. Da la casualidad de que el dueño de esta empresa es un amigo personal de Balsari, con lo que se ve claramente beneficiado por la decisión del nro. 2 de la DGA.

Doblemente beneficiado pues los precios que maneja Solver System son exorbitantes, lo que genera un perjuicio y descontento entre los que ganaron las licitaciones. Lógicamente, no salen a quejarse públicamente de las maniobras, por miedo a quedar excluidos de futuros contratos. Pero el malestar y el descontento están a la orden del día, sobre todo cuando se trata de montos grandes por el volumen de las obras implicadas. “Balsari está muy bien entrenado por Tito”, señaló una fuente cercana a la DGA, en alusión a la práctica de beneficiar a empresarios amigos con contratos y compras reguladas por el Estado.

Comentarios