Posadas

“Hay uno o más asesinos de Lucía que están sueltos”

La abogada querellante en la causa por el femicidio, Roxana Rivas, remarcó que la Justicia misionera tiene que asumir la responsabilidad por el crimen impune e informar qué están haciendo. La letrada reveló que el ADN encontrado en el cuerpo de Lucía, corresponde a una sola persona.

“Hay uno o más asesinos de Lucía que están sueltos”

La abogada querellante en la causa por el femicidio, Roxana Rivas, remarcó que la Justicia misionera tiene que asumir la responsabilidad por el crimen impune e informar qué están haciendo para dar con el o los culpables. La letrada reveló que el ADN encontrado en el cuerpo de la víctima, corresponde a una sola persona, que no es el único imputado Nicolás Sotelo. Sin embargo, está probado que tenía las llaves del departamento de Lucía, y según testigos que él mismo aportó, “la ofrecía para que fueran a robar”.POSADAS. “Está estancada la investigación. No hemos recibido mayor información y se está intentado desvincular a Sotelo. Su situación procesal es bastante frágil. Lo determinante fueron las muestras de ADN extraídas del cuerpo, por eso se lo descarta como autor material, por lo menos del abuso. Esperamos que surjan cosas nuevas y se pueda dar con el o los culpables”, detalló la abogada Roxana Rivas, querellante en la causa por el femicidio de Lucía Maidana, ocurrido el 6 de abril de 2013, uno de los crímenes que siguen impunes en Misiones. Próximos a cumplirse cuatro años de la violación y asesinato de la joven estudiante de Comunicación Social, la abogada de la familia de la víctima resaltó que “hay uno o más asesinos de Lucía Maidana que están sueltos” y la justicia misionera debe hacerse responsable por la falta de esclarecimiento del horrendo crimen, que sigue sacudiendo a toda la sociedad.

Este miércoles, Rivas habló con MisionesCuatro sobre los pormenores del caso, a escasos días de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechace el pedido de sobreseimiento para el único procesado en la causa, Nicolás Sotelo.

“El aberrante crimen de Lucía tiene la particularidad de que trató de incendiarse el cuerpo y la escena del crimen. No hubo preservación”, explicó Rivas sobre la violación y femicidio ocurridos en una vecindad del barrio Palomar de Posadas. “El ADN (encontrado en el cuerpo de la víctima), es de una sola persona”, detalló la abogada, quien no descartó que haya más de un implicado en el crimen.

Rivas subrayó que el ADN de los restos de semen encontrados en el cuerpo de Lucía –fue violada vaginal y analmente- “no coincide con el ADN de Sotelo”, aunque ello no implica que no está vinculado al femicidio. “No podemos colocarlo en el lugar del crimen, pero se pudo establecer que tenía la llave (del departamento que compartían las hermanas Lucía y Felicitas Maidana)”, comentó la abogada.

De hecho, es “a través de testigos aportados por él mismo”, que se obtuvo declaraciones que indicaban que el propio Sotelo “ofrecía las llaves para que fueran a robar”.

Sotelo y las hermanas Maidana, “fueron vecinos durante un periodo de tiempo” en el inmueble de la calle Estado de Israel, y “una ex novia de Sotelo (declaró) que se les cae las llave y Sotelo las toma. Por lo menos las conserva por seis o siete meses”, recordó la abogada querellante, quien señaló que uno de los móviles que apuntan a Sotelo está vinculado a la denuncia por violencia de género que Felicitas Maidana presentara contra él. A raíz de esa denuncia –Sotelo golpeaba a su ex pareja y Felicitas intervino- “lo sacan de la pensión y eso fue lo que generó el ánimo de venganza que fue el móvil que mucho manejaban para este crimen”, explicó Rivas.

“La puerta no estaba forzada y, (dado que Sotelo) tenía un juego de llaves, se lo coloca como sospechoso”, sostuvo Rivas, insistiendo en que se logró encontrar las llaves en 2015, gracias a las declaraciones de testigos.Consultada por MisionesCuatro sobre los trascendidos que indican que delincuentes de integran la barra brava de Guaraní, estarían vinculados al crimen de Lucía, la abogada explicó que “surgen a través de los testimonios de la coartada de Sotelo”. El ex estudiante de la FHyCS –estaba inscripto en la licenciatura de Antropología-, dijo haber estado con una serie de personas que luego fueron llamadas de declarar. “Muchos eran de la barra de Guaraní y tenían vínculos con Sotelo. Dentro de esos encuentros, comentan que Sotelo se jactaba de tener la llave y de ofrecerla (para robar). Nadie dijo a quién le entregó las llaves”, expresó Rivas sobre el oscuro personaje que es el único procesado en la causa.

Repreguntada, Rivas detalló que “se cotejó (el ADN hallado en el cuerpo de Lucía) con todos los (barras de los) que se pudo obtener datos. No sabemos cuántos o quienes son (los barra bravas)”, expuso Rivas, insistiendo en que esa pista no quedó del todo esclarecida –es decir, no se investigó a todos los miembros de la barra que estaban en Posadas en Abril del 2013, más allá de los mencionados por Sotelo.

“Es importante insistir en que la causa no quede en el olvido”, remarcó la abogada, quien cuestionó la inacción de la justicia, en los dos primeros años de ocurrido el crimen. “Como querellantes, represento a la familia, y como víctimas en general, no podemos aportar mucho más de lo que hemos hecho. No tenemos las herramientas para avanzar en la investigación. Pero nadie se tomó el trabajo de citar a los testigos. Recién se tomaron testimonios cuando nos constituimos como querellantes, casi dos años después de la muerte”, sentenció Rivas, poniendo de relieve que no se pudieron constituir como querellantes hasta que no se instrumentó el cambio en el Código Procesal de Misiones –tras la enmienda para incluir la figura del querellante particular.

En este punto, Rivas apuntó al trabajo del juez de instrucción Marcelo Cardozo, que en esos dos primeros años en los que no había un abogado querellante, no investigó en profundidad las pistas aportadas por la familia de Lucía. “Ese tiempo de demora también fue crucial. Jamás se investigó si Lucía había contactado a alguien a través de Facebook y el allanamiento (en un depósito que tenía Sotelo cerca de la escena del crimen) se hizo con mucha posterioridad”, advirtió la abogada.

“Hay uno o más asesinos que están sueltos. Es una responsabilidad que tiene que asumir el poder judicial, que tiene que salir a informar a la comunidad, qué es lo que está haciendo, para dar tranquilidad”, expresó la abogada.

Finalmente, Rivas explicó que la causa por el femicidio de Lucía, “no tiene por qué prescribir en la medida en que siga investigando”, aunque aclaró que aún hoy, a casi cuatro años del crimen, “no hay un imputado por el (femicidio)”, ya que Sotelo está procesado como cómplice o partícipe necesario. “A Sotelo no le toca probar nada”, enfatizó la abogada, volviendo a insistir sobre la inacción de la justicia misionera.Oxt.

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