Posadas

Tras la muerte de Seba Gómez, ningún funcionario se acercó o pidió disculpas a la familia

Lo reveló Pascualina Ojeda, la abuela del joven fallecido al caer en el pozo de un desagüe abierto y sin terminar en barrio 1º de Mayo. Tuvo que morir una persona para que coloquen “la iluminación del barrio”. “Tenía toda la vida por delante y toda la juventud, es nna tristeza demasiado grande”, acotó.

Tras la muerte de Seba Gómez, ningún funcionario se acercó o pidió disculpas a la familia

POSADAS. A poco más de una semana del fallecimiento de Sebastián Gómez (22), el aspirante a agente penitenciario que cayó en un pozo de un desagüe sin terminar, que estaba mal señalizado en una zona con escaso alumbrado público en el Barrio 1º de Mayo, la abuela del joven, Pascualina Ojeda, reveló que desde que ocurrió el hecho, ningún funcionario provincial o municipal se acercó a la familia para pedir disculpas o solidarizarse con la familia de la víctima. Según la mujer, tampoco se acercan al barrio en cuestión.

A escasos 8 días de la caída fatal para Sebastián, su abuela dialogó con MisionesCuatro en el barrio 1º de Mayo. “La noche del velorio vinieron a poner todos los carteles. Había unas vallas, pero de noche, con la oscuridad que había, no se veía nada”, contó Ojeda.

Consultada al respecto, la abuela del joven opinó que tuvo que morir una persona para que coloquen “la iluminación del barrio”.

Es “una tristeza demasiado grande. Yo no dormí nada, todas las noches, pensando (en Sebastián) Tenía toda la vida por delante y toda la juventud. Eso quedó truncado acá en la esquina. Me siento a tomar mi mate y veo que se cayó acá en la esquina. Es una desgracia demasiado grande”, expresó Ojeda, rompiendo en llantos.

Sin ningún gesto por parte de la DPV o el gobierno, hacia la familia

De acuerdo con la mujer, desde el gobierno provincial o municipal, ningún funcionario se acercó a la familia. O siquiera pidió disculpas. “Nadie vino más”, aseguró la mujer, insistiendo en que “es mentira” que el pozo del desagüe con los hierros de punta, estuviera bien señalizado. “Hace 9 meses que se había hecho y no había ninguna señalización”, manifestó, apuntando los dardos hacia la Dirección Provincial de Vialidad y el municipio de Posadas.

“Los pozos debían estar cerrados para que no caiga nadie. Y todavía falta tapar”, insistió Ojeda, al tiempo que puso de relieve que hay niños que juegan en la zona de la obra inconclusa, en calles 38 y 103.

Ojeda insistió en que la muerte de su nieto, padre de dos niñas, es un golpe devastador para toda la familia. “Estamos re mal. Es mi primer nieto. Estaba estudiando por ingresar en la Penitenciaría. Era padre de dos nenas. Es un dolor demasiado grande. Lo vamos a recordar así, jugaba futbol y hacía boxeo. Pero no va a estar más en la cancha del 1º de Mayo, por la culpa de un pozo”, concluyó.

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