Passalacqua junto al alcalde acusado de encubrir un femicidio

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Mientras la familia de Taty Piñeyro sigue reclamando justicia por el femicidio perpetrado en julio del 2012, en el que estarían involucrados los hijos del poder en Puerto Esperanza, el actual gobernador Hugo Passalacqua inauguró una escuela en compañía del intendente renovador Alfredo Gruber, señalado por encubrir a su sobrino Fabián “Pendorcho” Gruber, uno de los involucrados en la causa.

PUERTO ESPERANZA. A menos de tres meses de cumplirse 7 años del espantoso femicidio de Lieni “Taty” Piñeiro, el gobernador Hugo Passalacqua se mostró nuevamente con el alcalde Alfredo Gruber, uno de los principales acusados del encubrimiento del caso, que para la familia de la víctima, aún sigue impune.

Fue este viernes en la inauguración del Bachillerato de Orientación Polivalente nro. 98, donde Passalacqua se mostró junto a Gruber y Carlos Arce, el actual presidente del IPS. Los tres serán candidatos por la Renovación en las próximas elecciones provinciales y municipales: Passalacqua encabeza la lista a diputados provinciales, Arce es el candidato a vicegobernador por la Renovación y Gruber buscará un nuevo mandato como intendente, en una comuna gobernada por los Gruber desde hace décadas –antes de Alfredo, fue alcalde el ya fallecido Gilberto Gruber, hermano del actual alcalde y padre de Fabián Gruber, uno de los implicados en el femicidio de Taty.

Passalacqua inauguró en la tarde de este viernes, en el barrio El Progreso, el flamante edificio del BOP 98 donde a partir del próximo lunes asistirán los más de 400 integrantes de la comunidad educativa. Estos alumnos desde hace diez años desarrollaban sus clases en edificio compartido con una escuela primaria ubicada lejos del casco céntrico y del otro lado de la Ruta nacional 12. Desde luego, la inauguración del edificio coincide con el año eleccionario y las aspiraciones de reelección del temible alcalde Gruber.

Como era de esperarse, ni Passalacqua ni Arce, mucho menos Gruber, se acercaron al trillo del barrio El Progreso, donde fue encontrado el cuerpo de Taty Piñeiro, la joven de 18 años violada y degollada el 12 de Julio del 2012, un crimen por el que fueron señalados Fabián “Pendorcho” Gruber –sobrino del actual alcalde de Esperanza- y su grupo de amigotes, hijos de empresarios y comerciantes poderosos de la zona.

Cabe recordar que para la justicia misionera y el poder político renovador, ese caso está cerrado con la acusación a un compañero de estudios de Taty, Hernán Céspedes, quien fue encontrado ahorcado en su celda de la temible comisaría de Iguazú, a horas de ser convocado a prestar declaración indagatoria ante el entonces juez de instrucción Juan Pablo Fernández Rissi.

Denuncias de encubrimiento contra el clan Gruber

A horas del femicidio, las primeras personas en llegar al lugar donde fue encontrada Taty, fueron el intendente Gruber, su hermano el entonces diputado Gilberto Gruber, el comisario Rubén García, un grupo de policías de la comisaría de Puerto Esperanza y el juez Fernandez Rissi.

A Rosa González, la madre de Taty, no le dejaron acercarse. Cuenta Rosa que el intendente y su esposa le negaron ver el cadáver, pero además aprovechando su desconcierto, la trasladaron en un móvil policial hacia la comisaría y el hospital, donde fue medicada por vía inyectable contra su voluntad. Allí perdió el conocimiento y según denuncias que se conocieron después, el cadáver habría sido “lavado” en el hospital local, que era dirigido por la esposa del intendente.

Según revelaciones que se conocieron de la causa, en el cuerpo de Taty se encontraron restos de cabellos rubios y material genético que no se corresponden ni con Céspedes ni con Gruber –ambos son de cabello oscuro-, lo que alimentó las sospechas de más partícipes de la violación y femicidio. Esas pruebas habrían sido descartadas por el juez Fernández Rissi y, posteriormente, por Saldaña, que no avanzaron sobre el entorno de “Pendorcho” Gruber y se quedaron con la investigación policial presuntamente direccionada.

Asimismo, según se supo respecto de la cuestionable instrucción de Fernández Rissi, el alcalde Gruber estuvo tocando objetos y contaminando la supuesta escena del crimen, durante esas primeras horas de “investigación” del femicidio.

Una investigación viciada y dirigida contra un “perejil”

Las “labores investigativas” de la policía, que acabaron con la detención de Hernán Céspedes, compañero de escuela de Taty, incluyeron el secuestro, golpiza y amenazas, incluso con exhibición de armas, por parte de la policía a un grupo no menor a diez alumnos del bachillerato al que acudía. Se trata de ex alumnos del BOP 98, por el que ahora Passalacqua, inaugura un nuevo edificio, “refundando” el establecimiento educativo de un oscuro y reciente pasado.

Según se supo respecto de la investigación de la policía que responde a los Gruber, algunos de los alumnos que asistían a la escuela con Taty y Hernán Céspedes, fueron detenidos durante horas, en los que recibieron violentos interrogatorios. Todo esto consta en testimoniales que no han trascendido públicamente, pero que generaron un absoluto terror en la población escolar. Las presiones policiales apuntaban a que se evite toda mención a la fiesta de cumpleaños de Fabián “Pendorcho” Gruber, a la que habría asistido Taty antes de ser violada y degollada.

Carlos Duarte, maestro del curso donde asistían Taty Piñeiro y Hernán Céspedes, resumió: “Previo a la detención de Hernán, se llevaron a varios jóvenes, de condición humilde, de nuestra escuela, que luego manifestaron que hubieron apremios ilegales; a muchos chicos se les hizo pasar la noche en la comisaría sin ningún cargo. Según manifiestan hubo golpizas, exhibición de armas, intimidación, siempre con la amenaza de que no hablen de lo que se les hacía, hubo amenazas de muerte y les decían que buscaban un culpable. Hasta los llevaron a la zona del río. En ese momento el comisario era García. Una persona que siempre estuvo muy allegada a los Gruber y que luego misteriosamente fue trasladado”, denunció en lo medios el docente que forma parte del MPL.

Como es de público conocimiento, en las horas posteriores a la aparición del cadáver de Taty, a instancias del juez Fernandez Rizzi, es detenido Hernán Céspedes y trasladado a la comisaría de Puerto Esperanza. Luego es enviado a Puerto Iguazú. Allí Céspedes recibe la visita de su madre, a quien informa acerca de las torturas y amenazas de muerte a la que estaba siendo sometido en la Unidad Regional 5 de Puerto Iguazú.

Horas antes de declarar, el 22 de julio de 2012, Céspedes aparece muerto en su celda. La policía reporta un inverosímil suicidio. De hecho, el informe forense habría sido adulterado para evitar menciones a los rastros de golpiza en el cuerpo de Céspedes. La familia del chico denunció esto publicando un macabro video del cuerpo del joven tras la autopsia, mostrando signos de hematomas y heridas en el cadáver.

En enero de 2013, el periodista de Puerto Esperanza Daniel Ortigoza, aportó al juez Fernandez Rissi un conjunto de cinco fotografías que demuestran, entre otras cosas, que Taty no fue asesinada en el lugar donde apareció el cadáver. Esta prueba fundamental, también fue ignorada por el juez que luego, acorralado por los elementos que exhiben la pobreza de su irregular “investigación” en ambos casos —favoreciendo la impunidad de ambas muertes, la de Piñeiro y Céspedes, y protegiendo a hijos de poder y a la policía de Iguazú—, salió a victimizarse y pedir el apartamiento de la causa. Hasta el año pasado, la causa estaba en manos del juez de Eldorado, Roberto Saldaña, un magistrado reluctante a hablar con los medios, especialmente, si se trata de este caso.

“Le llevé las fotos al juez, pero nunca las peritó ni las investigó. Las fotos cuentan otra historia que la que contaron los peritos. Porque en una de las fotos se ve claramente que el cuerpo no está en el lugar indicado como el lugar del hecho, porque se ve claramente que es otro tipo de suelo, otro entorno, muy similar al del campo de aviación, que está a unos dos kilómetros de allí. ¿Qué hacía el cuerpo ahí? ¿Cómo llegó hasta el trillo? Es totalmente improbable, que, como se intenta decir, una sola persona y en moto haya trasladado el cuerpo atravesando todo el pueblo de Puerto Esperanza sin ser visto por nadie. Lo que las fotos demuestran, entiendo, es que a Taty no la mataron en ese trillo, y que una sola persona nunca pudo haber llevado a cabo todo ese procedimiento aberrante sola y en moto. Tuvo que haber participado un vehículo, un móvil cerrado, y más personas. Eso es lo que debería determinarse en la Justicia, pero el juez decidió mirar para otro lado” explicó Daniel Ortigoza a Revista Superficies.

Ortigoza, recordemos, fue golpeado públicamente por el intendente Gruber, hace unos años atrás, en momentos en que el periodista continuaba con sus denuncias al clan Gruber y el padre de Fabián seguía con vida.

En 2012, el primer abogado que tuvo la familia Piñeiro en esta causa, Juan Carlos Selva Andrade, denunció que el juez Fernandez Rissi incurrió en “una situación de encubrimiento fenomenal, en esta relación dudosa entre la política y la justicia”.

La palabra del primer abogado de la familia de la víctima

En diálogo con MisionesCuatro el abogado agregó que “se lo menciona al hijo del diputado ‘Pato’ Gruber. Hay un sector de la comunidad de Puerto Esperanza que considera que el hijo de (Gilberto) ‘Pato’ Gruber, podría haber tenido una vinculación con el crimen, y este diputado integra la comisión de Poderes y Reglamento de la Legislatura, que designa a los jueces. Justamente, intervino en la designación de (Juan Pablo) Fernández Rissi (como juez de instrucción nro. 3 de Iguazú). Con otras causales más, forman el principal argumento para que el juez se aparte de la causa”, explicó el abogado, en defensa del pedido de apartamiento del juez Fernández Rissi de esta causa. Tras estas declaraciones, el juez solicitó ser apartado de la causa por sentirse “violentado moralmente”. Poco tiempo después, dejaría el cargo, jaqueado por las denuncias públicas por su accionar direccionado y por su negativa a investigar el “suicidio” de Céspedes, por el que llegó a procesar a dos efectivos policiales de Iguazú.

Rosa Piñeiro, madre de Itatí, no duda en señalar el encubrimiento de la justicia y la policía, a los verdaderos responsables del femicidio de Taty. “El juez protegió desde un principio a Fabián Gruber. No investigó nada. Fue muy obvio lo que hizo. Esta causa está impune porque él hizo todo lo posible para que no se sepa la verdad”, señaló en declaraciones a la prensa.

En tanto, la madre de Hernán Céspedes, sostuvo que “no nos dejó a los familiares ver los expedientes, cubrió a los policías que asesinaron a mi hijo y a los verdaderos responsables de la muerte de Taty”.

Por otra parte, en octubre de 2017, en un acto realizado en el Salón Frondizi del Archivo Nacional de la Memoria en la ex ESMA, González entregó al Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Germán Garavano un escrito donde se demanda el esclarecimiento del asesinato de su hija Taty Piñeyro.

Nada de todo esto importó al actual gobernador y candidato a diputado provincial Hugo Passalacqua, que nuevamente respaldó al alcalde denunciado por encubrir uno de los femicidios más espantosos de la historia reciente de Misiones.

La Tinta/Revista Superficie/jmm.

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