Provinciales

¿Para qué sirve un muro emplazado en Garupá?

Mide cuatro metros y aísla a un barrio. Numerosos vecinos se ven obligados a largos rodeos para salir. O deben saltar la muralla para tomar un colectivo.

¿Para qué sirve un muro emplazado en Garupá?

Mide cuatro metros y aísla a un barrio. Numerosos vecinos se ven obligados a largos rodeos para salir. O deben saltar la muralla para tomar un colectivo.Hace un año se levantó un muro de cuatro metros en el barrio Garupá Norte y lo dividió en dos. Desde entonces, su origen es una incógnita, debido a que no existe ningún cartel indicativo que informe si se trata de una obra pública o privada. Su objetivo también es incierto.

En tanto, centenares de vecinos que viven en el lugar se encontraron alejados del pavimento, no pueden circular en automóvil, moto ni bicicleta. Volvieron a la tierra y al barro y para tomar un colectivo deben caminar hasta diez cuadras.

“Con esta obra, el barrio retrocedió 40 años, porque antes de empezar la construcción por lo menos teníamos asfalto”, expresaron los vecinos en entrevista con Misiones Cuatro.

Además indicaron que desde el inicio de esta misteriosa obra perdieron el servicio de recolección de residuos, porque el camión ya no puede ingresar a las calles internas, además no tienen alumbrado público y denuncian que creció la inseguridad en el barrio. Asimismo, a la hora de llamar una ambulancia en un caso de urgencia médica, esta tampoco puede entrar hasta el vecindario.

Por el momento no hay información oficial alguna en torno de esta llamativa obra.Lugar con historia

Garupá fue muy importante estación del recordado y tan necesario Ferrocarril del Nordeste, el que unía Buenos Aires con Posadas y llegaba a Asunción, transportando cargas y pasajeros a costos baratísimos.

Allí funcionó asimismo un acopio de cítricos, al igual que numerosas aserraderos en tanto la labor educativa reunía a escolares de la campiña del Sur de Misiones. De pronto, al dejar de correr los trenes, el desarrollo de la zona quedó semiparalizada.

Llegaron los tiempos políticos y todo cambió. Como que en la última década apareció un ingeniero que prometía instalar una fábrica de autos eléctricos, previa inversión de dólares-pesos de parte de muchos incautos que creyeron el relato. El fulano se hizo humo de un día para otro, obviamente dejando el tendal.

Después las familias aliadas al oficialismo K, impulsaron el nepotismo como que el Gobierno municipal pasó de padre a hijo mientras paraguayos aliados a Lino Oviedo, crearon la inmobiliaria que se quedó con gran cantidad de lotes, haciendo negocios al amparo de los jerarcas del actual feudo misionero.

Una imponente colorida vivienda de tres plantas, con pileta en la terraza, durante varios meses enarboló solamente la bandera del Paraguay, algo realmente inaudito que solo ocurre en este país que abre sus fronteras, brinda pensiones, DNI y jubilaciones truchas a cualquier extranjero, incluido en padrones igualmente truchos.

Ahora una muralla levantada en el barrio Garupá Norte, desorienta a centenares de vecinos perjudicados por la obra, tan extraña como extraño es hoy el antiguo poblado, cuyo nombre en guaraní significaría «donde atracan las canoas».

vb y sb

Más noticias
Comentarios
Policiales
Espectáculos