Salud

Razones por las que se engorda en verano y consejos para cuidarse

Los días de pileta playa y río ya llegaron y con ellos, la relajación, además de las reuniones con amigos y familiares. También las infaltables cenas improvisadas, la cervecita, las gaseosas y los helados.

Razones por las que se engorda en verano y consejos para cuidarse

En ese marco, los especialistas en nutrición aseguran que en verano, con el calor, se come menos pero se come peor. Eso se ve en la balanza, ya que se pueden engordar entre dos y tres kilos durante el verano,  especialmente en período de vacaciones.

Los responsables del máster en Dietética, Nutrición y Seguridad Alimentaria de la escuela de negocios IMF Business School de España, analizaron en un artículo del diario La Vanguardia cuáles son las razones fundamentales por los que la dieta empeora en verano, lo que puede derivar en la ganancia de kilos. Esas razones son las siguientes

1. Se cocina menos

Con las altas temperaturas, lo que menos  se desea es encender hornos u hornallas que elevan aún más la sensación de calor. Por eso, es frecuente recurrir a productos precocinados y recetas rápidas, pero con un alto contenido calórico.

2. Temporada de asado

Es la temporada alta de parrilla y a menudo, llegan después de unas buenas zambullidas en la pileta o el mar, o de un paseo en bicicleta, es decir, tras un gasto calórico mayor del habitual que generan que uno llegue con hambre y devore todo lo que se le presente sin medirse.

3. Tentación helada

El helado es uno de los grandes protagonistas del verano. La mayoría tiene un alto contenido en azúcar, cuya ingesta dinamita la dieta más cuidada, tanto por su alto contenido calórico como por el hecho de que resultan placenteros, pero poco saciantes. La opción más saludable y ligera es hacerlos caseros, o elegirlos sin azúcar.

Conocé las claves para una dieta saludable

Imagen ilustrativa de la web

Desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) destacan algunas pautas claves a seguir si queremos mantener una dieta saludable en verano.

Hidratación: Con las altas temperaturas es fundamental mantenerse bien hidratado y para eso, se debe incrementa la ingesta de agua y de frutas y hortalizas.

Picar, frutas y hortalizas de temporada: En verano, una buena opción para matar el hambre a media mañana o a media tarde es recurrir a las frutas de temporada, como la sandía o el melón, que a pesar de ser dulces no tienen muchos azúcares y sí mucha agua.

Eliminar las bebidas calóricas: Para controlar el peso, los especialistas aconsejan eliminar completamente todas las bebidas que aporten calorías: azucaradas, cervezas y el resto de bebidas alcohólicas, incluidas las versiones “sin alcohol”. Su recomendación es beber agua e infusiones y, como mucho, alguna bebida “light o sin azúcar”.

Más pescado que carne: aconsejan reducir el consumo de carne, en especial la roja, y elevar el de pescado. En concreto, recomiendan cinco o seis porciones de pescado a la semana, de las cuales al menos tres deberían ser de pescado azul.

Evitar las comidas abundantes: hay que controlar y moderar las cantidades, para no ingerir en exceso de calorías.

Recetas sencillas: Cuando no se quieren ingerir muchas calorías, lo mejor es optar por recetas sencillas, poco elaboradas y con pocos ingredientes.

Limitar las grasas: Los especialistas en nutrición aseguran que es importante limitar, pero no eliminar la ingesta de grasa, y que la que se consuma sea fundamentalmente aceite de oliva. Cocinar los alimentos en su jugo, a la plancha o hervidos.

Helados y dulces: Se recomienda que su consumo sea ocasional.

Más actividad física: una buena forma de no engordar en verano es incrementar el ejercicio que realizamos, para gastar el aporte de calorías extra. Lo adecuado es realizar una actividad física suave o moderada pero regular, al menos cuatro o cinco veces a la semana.

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