Opinión

Los profesionales del piquete

Nota de opinión del periodista Eduardo Pérez sobre el acampe tarefero y los enfrentamientos con la policía.

Los profesionales del piquete
Captura de la web

El gobierno y la sociedad está sufriendo las consecuencias de las internas políticas entre las organizaciones sociales de Misiones.

Todo indica que la violencia ocurrida esta semana es el resultado de la pelea por el manejo de los millonarios fondos de la Ley de Emergencia Alimentaria en la provincia.

Esta Ley fue sancionada por unanimidad en Misiones, pero claramente, hubo quienes la impulsaron por motivos muy distintos y lejanos a las buenas intenciones de la mayoría.

Y el resultado está a la vista, son los dirigentes que hoy integran la mesa del Consejo Provincial de Seguridad Alimentaria y Nutricional, creado específicamente para administrar estos recursos.

Es decir, el Movimiento Evita, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el Partido Agrario y Social (PAyS) y demás sectores vinculados al kirchnerismo más duro, buscaron armar a medida la estructura para ser los dueños del asistencialismo en Misiones. Primero la legislación y después la administración. Negocio redondo.

Estas organizaciones hace años vienen manejando miles de planes sociales otorgados por el gobierno nacional y ahora también pusieron sus garras sobre los recursos del gobierno provincial.

Los tentáculos de los pseudo revolucionarios siguen creciendo.

El modelo duro de los piquetes rentados del país central fue importado con rotundo éxito a Misiones y creció tanto que hasta el Gobierno de Passalacqua hoy quizás también está con las manos atadas.

Probablemente tampoco, por el momento, puedan frenar a estos líderes rentados que lograron ganar la calle y llevar la política al conflicto permanente.

Son apenas un puñado de dirigentes, los sospechosos de siempre, los profesionales del clientelismo.

Los que hace años gestionan discresionalmente los planes y los fondos que el Estado destina a la asistencia social, y que a la luz de los hechos no tienen techo, parece que van por todo.

De hecho, para ser más claro, el grupo de alrededor de 100 personas que acampa en la plaza 9 de Julio de Posadas, es un desprendimiento de el esquema clientelar que el kirchnerismo instaló en la provincia.

El petitorio de los manifestantes es extremadamente básico, el gobierno puede resolverlo en cinco minutos.

El verdadero problema es que si lo hace, arriesga enfrentarse a los verdaderos dueños del clientelismo, se enfrenta a un conflicto mayor.

Hoy el dueño de la torta y del manejo de los fondos de la Emergencia Alimentaria es Martín Sereno y su estructura piquetera.

Sí, el mismo legislador que se niega a que le hagan una multa, el que aprieta a los inspectores de tránsito, y mucho más.

Ese mismo que se presentó a los medios nacionales como tarefero, el mismo que organiza los cortes de ruta, el que frena órdenes de desalojos dictada por los jueces de Misiones, el que vino de Buenos Aires.

Ese. Y todos los que en complicidad lo sostienen incondicionalmente, pese a todos sus desbordes.

De hecho, desde el desembarco de esta política piquetera en Misiones, hoy ni el vecino, ni a las autoridades pueden diferenciar con claridad entre un tarefero real con las manos y el rostro curtido y un piquetero rentado.

Un éxito de los profesionales del conflicto, se alcanzó un grado insólito de mareo social. De ceguera Nacional y Popular.

Al parecer, el gobierno provincial intentó ponerle un límite, jugo una carta con los intendentes.

Creó una mesa de trabajo y giro los fondos a los jefes comunales, pero evidentemente no fue suficiente y los volvió a sentar en la mesa. A veces no se puede arriesgar demasiado.

Los violentos de la plaza 9 de Julio de este conflicto son aquellos que se cansaron de que les metan la mano en el bolsillo y decidieron sacar su propia tajada, lo dicen ellos mismos. Pregunte nomas.

Son algunos movimientos que quedaron afuera del esquema kirchnerista del PAyS y sin contención.

Observaron y aprendieron de los mejores, durante algunos años. Hoy también quieren recibir su parte, por arriba y por debajo de la mesa. Como ellos, vio.

Resultado de la falta de transparencia de los líderes piqueteros.

Es el riesgo de llevar la discusión política a las calles, el desborde está ahí a la orden del día.

Cualquier chispa desata el incendio.

Habrá que ponerle el cascabel al gato alguna vez, como en la fábula de los ratones, para saber cuándo se acercan y así tener tiempo para huir.

De lo contrario no habrá más lugares donde esconderse.

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