Política

¿Por qué “Micky” Verón sigue inamovible en Asuntos Guaraníes?

El repudiado jefe de la Dirección, Arnulfo “Micky” Verón, juega un papel crucial dentro del esquema de poder de la Renovación K, sobre todo en las comunas pequeñas de Misiones. Esto le permite resistir en su cargo, tras casi 20 años de gestión.

¿Por qué “Micky” Verón sigue inamovible en Asuntos Guaraníes?

POSADAS. Arnulfo “Miki” Verón parece intocable dentro del gobierno renovador K de Misiones y se mantiene como jefe de la Dirección Provincial de Asuntos Guaraníes, cargo que ostentó con los gobiernos de Maurice Closs, Hugo Passalacqua y ahora, Oscar Herrera Ahuad. No sólo eso, sino que, además, desde Diciembre, incrementó su “poder de caja” con el nombramiento de su esposa, Graciela “Chela” Leyes, como Ministra de Derechos Humanos.

Pese al constante y pronunciado deterioro en la condición social de los mbya en Misiones, y a los cuestionamientos que recibe desde las comunidades, “Miki” Verón resiste toda crítica y ahora suma más poder gracias a su esposa, la Ministra de Derechos Humanos, Graciela Leyes. Cabe subrayar que, con esta designación, Verón no sólo maneja los $67.144.000 de la DPAs (Dirección Provincial de Asuntos Guaraníes). Además, tendrá injerencia en el manejo de los recursos del Ministerio que tiene asignados $287.888.000 para el ejercicio 2020.

¿Por qué sucede esto? Según fuentes consultadas por MisionesCuatro.com, una de las respuestas gira en torno al rol que tiene la DPAs en los resultados de las elecciones en los municipios más pequeños de la provincia. Como es de público conocimiento, con el sistema de la Ley de Lemas, en las comunas con menos votantes, los resultados de los comicios se pueden torcer con facilidad si es que se cuenta con un manejo –muchas veces clientelar– de un cierto número de votantes.

¿Clientelismo y control de las elecciones en municipios?

Dado que las poblaciones mbya son semi-nómades, la DPAs puede incidir en el lugar donde van a votar los indígenas en las elecciones municipales. Según fuentes consultadas, los funcionarios y punteros de Asuntos Guaraníes –muchos de ellos son miembros de la etnia mbya–guaraní– influyen en los lugares a donde se van a trasladar algunos indígenas, al momento de votar en comicios municipales. “En los municipios chicos, nosotros ponemos y sacamos intendentes”, admitió una fuente reservada, con conocimiento de los presuntos manejos de la DPAs.

Así pues, gracias a la conducción de Verón a través de la DPAs –ahora potenciada con los recursos del Ministerio de DDHH– la cúpula de la Renovación se asegura el control de los intendentes de los municipios más pequeños. Justamente, las comunas en las que el voto de los mbya puede ser determinante al momento de definir una elección bajo el sistema de la Ley de Lemas.

De allí pues, que Verón y la DPAs jueguen un papel crucial en la hegemonía política de la Renovación en el interior profundo de Misiones. Y a través del trabajo político de los intendentes, el oficialismo también se asegura victorias en las elecciones legislativas provinciales. Siendo el control de la Legislatura, una de las piezas angulares del proyecto político de la Renovación K.

El problema de la restitución de tierras y la dependencia de los mbya

Desde luego, la problemática mbya es sumamente compleja y difícilmente, alguna administración pueda lograr –en el presente estado de cosas– que los mbya no necesiten trasladarse a las grandes ciudades misioneras, para sobrevivir mendigando. Para empezar, deberían contar con la propiedad de territorios relativamente amplios. Ello les permitiría desarrollar con éxito, sus estrategias de superviviencia tradicionales, vinculadas a la caza, pesca, recolección de semillas, frutas y granos, junto al cultivo de baja escala.

De obtener los territorios que necesitan para sobrevivir, los mbyas no estarían atados a las tarjetas alimentarias que distribuye y maneja la DPAs. Y, en consecuencia, no podrían ser cooptados para incidir en elecciones municipales.

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