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Posadas: calle intransitable a dos cuadras del centro

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La esquina de Gómez Portiño y Brasil presenta una acumulación de barro, escombros, arena y pérdidas de agua que entorpecen el paso de personas y automóviles. Todo esto por una obra en construcción que comenzó hace varios meses. No posee cartel ni control municipal a la vista.

Posadas: calle intransitable a dos cuadras del centro

La esquina de Gómez Portiño y Brasil presenta una acumulación de barro, escombros, arena y pérdidas de agua que entorpecen el paso de personas y automóviles. Todo esto por una obra en construcción que comenzó hace varios meses. No posee cartel ni control municipal a la vista.Si los vecinos de los barrios periféricos piensan que son los únicos que tienen problemas con el barro y las calles en mal estado, se equivocan. Las arterias intransitables son una constante a solo metros del centro posadeño.

Así lo demuestra esta esquina de Gómez Portiño y Brasil, a solo dos cuadras de la avenida Corrientes, en plena zona céntrica de la ciudad. La misma quedó en pésimas condiciones por una obra en construcción que no tiene cartel a la vista para saber quién es el responsable.

Allí el empedrado se convirtió en un fangal por las máquinas que trabajan en la obra y también por una pérdida de agua que fluye hace meses, desde que comenzó la edificación.

Montículos de tierra y escombros que se acumularon a los costados y la gran pérdida de agua son parte de los obstáculos que deben esquivar los transeúntes a la hora de circular por la calle. Asimismo representa un inconveniente para los automóviles, que encuentran la calle cortada con frecuencia por la maquinaria que asiste a los constructores.En la cuadra, varios vecinos protagonizaron una caída después de un resbalón en el barro que ahora cubre el empedrado. Algunas personas tuvieron que ser asistidas por los golpes que sufrieron y todos temen por la integridad de los adultos mayores que viven en la cuadra, quienes deben hacer equilibrio para circular y se exponen diariamente al riesgo de un tropezón.

La contaminación sonora es otro de los inconvenientes que provoca la obra, ya que los albañiles trabajan desde el amanecer y no se detienen a la siesta, cuando los vecinos toman su tradicional descanso.

De esta manera, los obreros transgreden la Ordenanza 624/00 que reglamenta la protección del medio ambiente contra las perturbaciones producidas por ruidos y vibraciones.

La misma establece que los horarios de actividad, son de lunes a viernes de 6 a 13 y de 15 a 22, y los sábados de 6 a 13. En tanto que los horarios de descanso establecidos son de lunes a viernes de 13 a 15 y de 22 a 6, y los fines de semana desde las 13 del sábado hasta las 6 del lunes.

Sin embargo, hasta hoy, los reclamos que realizaron los vecinos a la Municipalidad para que esta obra cumpla con la ordenanza, no fueron escuchados.

vb

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