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Benmaor admitió que hubo 201 niñas obligadas a parir

El Ministro de Desarrollo Social, Lisandro Benmaor, admitió semejante cifra durante la presentación de lo que él considera un “revolucionario” programa de prevención del embarazo adolescente ‘precoz’ (menores de 15 años) y ‘tardío’ (menores de 19 años).

Benmaor admitió que hubo 201 niñas obligadas a parir

El Ministro de Desarrollo Social, Lisandro Benmaor, admitió semejante cifra durante la presentación de lo que él considera un “revolucionario” programa de prevención del embarazo adolescente ‘precoz’ (menores de 14 años) y ‘tardío’ (menores de 19 años). POSADAS. En el marco de la presentación de lo que el ministro de Desarrollo Social, Lisandro Benmaor, consideró un programa “revolucionario” para la prevención de los embarazos de menores de 19 años, se conoció que 201 menores de catorce años fueron obligadas a parir en Misiones, en el pasado año. El ministro reveló también que hubo unos 5 mil partos de chicas menores de 19 años –en muchos casos, también se trató de embarazos producto de abuso sexual-, pero resaltó que en sus dos años y medio de gestión, bajaron el llamado “embarazo adolescente” de un 25 a un 20% del total de los embarazos registrados en Misiones.

En diálogo con MisionesCuatro, Banmaor brindó algunas precisiones del Plan Provincial de Prevención del Embarazo Adolescente No Deseado (PPEA), señalando que está “orgulloso” de la iniciativa, que sería, según su parecer “pionera” a nivel país. Según el ministro, en el inicio de su gestión, el embarazo de menores de 19 años alcanzaba al 25% del total de los embarazos, y actualmente, bajó a un 20%, lo cual implica, unos 1200 nacimientos de bebés cuyas madres no son adultas –y en muchos casos, se trata de menores de edad, víctimas de violación.

Cabe acotar que la media nacional se ubica en el 11%, es decir, casi la mitad del porcentaje de ‘embarazo adolescente’ registrado en Misiones.

De acuerdo con el Ministro, el PPEA misionero, es un proyecto “ambicioso” y “revolucionario” que prevé a diferencia del programa nacional, “basado en educación y salud”, un “componente social muy importante”.

Para Benmaor, la iniciativa revolucionaria se observa en la creación de equipos interdisciplinarios, que van a “ingresar a cada uno de los hogares vulnerables y detectar factores de riesgo para detección (sic) de chicas con mayor posibilidad de contraer un embarazo precoz”.

“Una vez detectada la jovencita en riesgo, se la acerca a unos centros amigos de adolescentes, en Posadas, Oberá, Iguazú y Eldorado, con profesionales capacitados que van a abordarlas para llevarles la prevención, todo lo que es el conocimiento para que no adquieran un embarazo adolescente y pueda tener un objetivo diferente en la vida y no contraiga un embarazo que tantas dificultades trae”, explicó Benmaor, sin abordar las causas de la falta de proyectos de vida que no giren en torno a la maternidad.

Algunos problemas del enfoque del PPEA

Según el planteo del ministro, pareciera que las menores que no fueron abusadas –es decir, aquellas que mantuvieron relaciones con otros menores de edad, en busca de un embarazo-, carecen de proyectos ligados a la educación o profesionalización –en general, opuestos a los de la maternidad temprana- por falta de información.

Esta prenoción ha sido criticada por numerosas investigaciones sociológicas y antropológicas, que sugieren que los proyectos de vida de las menores –hablamos exclusivamente de las que mantienen relaciones consensuadas con otros menores de edad- no se pueden divorciar de los contextos sociales en los que surgen, y por ende, no están determinados, por ejemplo, por los conocimientos en materia de salud sexual y reproductiva.

En consecuencia, el PPEA se centra casi exclusivamente en las niñas que se embarazan por desconocer métodos anticonceptivos. Y no se puede incluir en este grupo a las que mantienen relaciones con mayores de edad, porque en ese caso se trata de abusos, independientemente del supuesto “consentimiento” del acto sexual. Para la ley, no puede haber “consentimiento” de una menor cuando mantiene relaciones sexuales con un mayor de edad.

Asimismo, en la óptica del PPEA, es de destacar la ausencia de los varones –menores de edad- que tienen participación activa en algunos embarazos adolescentes. Lo que reproduce el esquema patriarcal que concibe el problema de la maternidad como problema exclusivo de las mujeres y niñas.

Por otra parte, Benmaor admitió que los embarazos antes de la edad adulta, representan un problema social y político para el Estado, pues, una maternidad temprana incide negativamente en la posibilidad de terminar los estudios elementales o de profesionalizarse. En una sociedad con movilidad social ascendente –y para muchos investigadores, Misiones no encaja en esa descripción-, la educación es una vía para el ascenso social.

El preocupante número de niñas violadas obligadas a parir

Pero lo más saliente de las declaraciones del ministro giran en torno a las cifras que brindó sobre lo que la OMS define como embarazos adolescentes ‘precoces’ –de menores de 14 años- y embarazos adolescentes ‘tardíos’ –de menores de entre 15 y 19 años. Los primeros, están enmarcados en casos de abuso sexual e incestos, según lo admitió el propio ministro en esta nota.

Consultado por MisionesCuatro sobre los números de embarazadas menores de 19 años, y de niñas menores de 14, obligadas a parir, Benmaor sostuvo: “En la actualidad tenemos 26 mil nacimientos en Misiones, 5 mil nacimientos menores de 19 años y 201 nacimientos de madres menores de 15 años. Eso nos preocupa muchísimo, porque son sinónimos de violación”, se sinceró.

Es preciso destacar que Benmaor evitó utilizar la definición más precisa para describir los casos de las mal llamadas ‘niñas-madre’: son niñas violadas obligadas a parir, pese a que en sus casos, se trata de abortos no punibles –el Código Penal argentino despenaliza las interrupciones de embarazos producto de violación y las solicitadas por menores de edad. En otras palabras, las 201 niñas abusadas y embarazadas, pudieron acceder a Abortos No Punibles en Misiones, que, de hecho, cuenta con un protocolo de atención a las víctimas de abusos sexuales.

“Entonces por eso esta política que estamos ejecutando, es de altísima calidad, va a significar un antes y un después en la historia de la provincia y del país”, dijo Benmaor, quien añadió que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, pidió asesorías por este proyecto.

No habrá centros ‘amigables’ en las zonas del margen del Uruguay

Ante la consulta sobre qué pasará con las menores que no están en las ciudades con centros amigos, Benmaor dijo que se canalizará a través de los CAPS, sanatorios y hospitales locales. “La idea es crecer y tener más capacitadores y facilitadores para erradicar esta problemática”, dijo. Sin embargo, al ser consultado por la cantidad de estos facilitadores del Programa Primeros Años, admitió que son 70 personas. Es decir, un número exiguo para la cantidad de niñas embarazadas.

Además, Benmaor admitió que en distintas zonas, “todo lo que es la frontera con Brasil y la Ruta 14, los índices son preocupantes, y en algunos municipios, los porcentajes siguen siendo del 25% (es decir, 1 de cada 4 alumbramientos proviene de una madre menor de edad)”. Curiosamente, los centros amigos estarán en las tres ciudades más grandes de la provincia, más Iguazú, que están sobre el otro margen fronterizo de la provincia –el de la Ruta 12 y Paraguay.

Leé también: “No pueden bajar la cifra de niñas obligadas a parir”
Hay unos 1300 embarazos de adolescentes por año

jmm.

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