Justicia

Femicidio de Angélica Ramírez: “Hay un inocente preso y asesinos sueltos, puedo demostrar cómo fue armada la causa”

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Lo sostuvo Alberto Bourscheid, el hermano de Francisco, quien fuera condenado por el femicidio de la joven, ocurrido en Puerto Rico en 2012, donde estuvieron sospechados el hijo del juez que instruyó la causa, Éctor Acosta y un prefecturiano.

Femicidio de Angélica Ramírez: “Hay un inocente preso y asesinos sueltos, puedo demostrar cómo fue armada la causa”

POSADAS. La violación y posterior femicidio de Angélica Ramírez (14), ocurridas en Puerto Rico, el 27 de Septiembre del 2012, está lejos de resolverse pese a la condena al panadero Francisco Bourscheid (59), que su defensa y su familia aseguran es ilegal y se construyó a partir de una “causa armada” por la Justicia misionera, que sigue sin resolver el pedido de revisión de la sentencia, las denuncias penales contra los peritos oficiales y la petición para la prisión domiciliaria para el único procesado.

Días atrás, Alberto Bourscheid, el hermano de Francisco, volvió a ratificar públicamente que los verdaderos asesinos y violadores están libres, que fueron encubiertos por un sector de la justicia misionera y que no le costaría nada demostrar en un debate público con cualquier juez y fiscal, que la causa fue armada.

Como es de público conocimiento, Angélica Ramírez fue violada y asesinada a golpes en la mencionada ciudad, en una causa en la que instruida por el cuestionado ex juez Éctor Acosta, quien no se inhibió de intervenir pese a que uno de sus hijos estaba mencionado en el expediente penal. Bourscheid fue condenado a prisión perpetua por el femicidio -no por la violación- en un juicio que culminó el 17 de Noviembre del 2014, en el que actuó la entonces fiscal Liliana Picazo -hoy ministra del Superior Tribunal de Justicia de Misiones.

Duras críticas al ex juez Acosta

“Fue condenado injustamente, por un delito que no cometió. La causa está en marcha. Están cubriendo la espalda de quienes fueron los asesinos de Angélica Ramírez, hace más de 8 años del caso y seguimos padeciendo. El 90% del pueblo sabe de la inocencia de Francisco”, manifestó Alberto Bourscheid, entrevistado por José Levy, en “El Foro”, programa que se emite por Canal 8 MisionesCuatro.

Según Bourscheid, puede “demostrar cómo fue armada la causa y cómo lo condenaron. En este caso fue Francisco pero pudo haber sido cualquiera. La causa fue armada en Puerto Rico, con la justicia que teníamos con (Éctor) Acosta y la fiscal Luna, que tampoco se movió. Contamos con fotos del lugar del hecho y con material que nos hicimos que no sabemos de dónde salió. Sé que Acosta estuvo en el lugar y también Luna. Pero no fueron a levantar pruebas, fueron a borrar pruebas. O a no hacer nada”, fustigó el hermano del condenado por el femicidio que rozó al poder de Puerto Rico.

“En el lugar hay muchas pruebas que hablan del caso. Se podría haber esclarecido rápidamente. Si no buscaron, por algo debe ser. No buscaron a los asesinos. La justicia no fue imparcial, fue directamente a Francisco. Lo llevaron como un corderito, lo pusieron preso y jamás pudo salir”, cuestionó Alberto, quien insistió en que su hermano conoció a la víctima años antes de los hechos, y que ya no tenía contacto con la familia de Angélica, al momento del crimen.

En qué estado está la apelación a la condena y críticas a Picazo

Consultado por el rumbo de la causa tras la condena que fue apelada, Alberto detalló: “En noviembre del año pasado se presentó un recurso en el Tribunal Penal 1 y se va a reforzar para que el STJ vea el trabajo que hizo la defensa (en el planteo contra la condena) Se trabajó mucho en el recurso porque hay demasiadas cosas que hablan del caso en el expediente. En última instancia nos queda la Corte Suprema”, sostuvo Bourscheid, anticipando que apelarán ante el máximo tribunal del país.

“Está a la vista que la causa fue armada. (El condenado) podría haber sido cualquiera. Tenían que encontrar uno y lo encontraron a Francisco, lo metieron preso y no salió nunca más. Nunca tuvo una denuncia. Nadie lo vio con Angélica. Nunca la alzó en la camioneta ni la llevó a la casa. Ni la tiró y la mató con un palo, como lo acusó la ex fiscal (hoy ministra del STJ) Liliana Picazo. Eso es falso. Fue todo armado. Y tenemos pruebas de que la causa fue armada”, insistió Alberto y se refirió a los múltiples puntos oscuros de la investigación.

Las pruebas de ADN que no se hicieron

“Sobre el palo (supuesta arma homicida) jamás se hizo un ADN para determinar si había restos de Francisco o de Angélica. (Se analizó) la camioneta y estaba limpia. Angélica no tuvo un rastro de Francisco en el cuerpo. A Francisco lo acusaron con un palo de pino que tenían en todo el juicio, pero eso fue armado en Puerto Rico y acá lo terminó armando por la fiscal Picazo que insistió en el caso. Y los jueces compraron lo que ella vendió”, fustigó Bourscheid, apuntando contra la ministra Picazo.

En cuanto a los demás implicados, es decir, uno de los hijos del ex juez y un suboficial de Prefectura de Puerto Rico, Bourscheid, algo cauto, señaló: “Se habló mucho de eso. Hubo contradicciones entre los hermanos (Acosta, que declararon en la causa). Se sabe que estuvieron con ella. Hubo un montón de gente, como el prefecturiano, que estuvieron con ella antes de su muerte, pero jamás fueron llamados a declarar. Al prefecturiano lo llamaron a declarar a 45 días del femicidio. A Francisco, que nunca estuvo con ella, a los 10-15 días lo metieron preso”, denunció Alberto.

Denuncia contra los peritos oficiales

Acto seguido, Bourscheid prosiguió detallando los puntos inconsistentes de la investigación que en principio instruyó Éctor Acosta, quien, se jubiló para evitar la destitución a través de un Jury, por múltiples denuncias de mal desempeño. “No se hicieron bien las cosas. En el lugar del hecho había rastros de camioneta, de motos y de zapatones. Se veía que Angélica caminó sobre esos rastros. En 10-15 días armaron la causa”, enfatizó Alberto, contrario a la hipótesis defendida por la justicia, sobre el supuesto traslado del cuerpo al lugar del hallazgo.

En rechazo al trabajo de los peritos oficiales, que construyeron pruebas para la sentencia, Bourscheid reveló que presentaron con la defensa, dos denuncias por mal desempeño en el juzgado de Puerto Rico, pero las mismas están “cajoneadas”. Hicimos dos denuncias penales a los peritos oficiales en la fiscalía de Puerto Rico, que no prosperaron. Nos preguntamos por qué no debaten los peritos nuestros con los de ellos(los oficiales). La última denuncia se presentó a fines del 2019. Y la anterior en 2017. Pero eso está todo dormido. Ellos lo duermen”, manifestó.

Al respecto, Bourscheid machacó con la necesidad de un debate entre peritos. “Si aseguran que el trabajo de los peritos oficiales está bien hecho, podrían llegar a sacarle la matrícula a nuestro perito. Pero él está seguro que su trabajo está bien y demuestra cómo le mataron a Angélica”, sostuvo.

“Quienes cubrieron a los asesinos tienen la misma culpa”

Asimismo, Alberto hizo hincapié en que no alberga dudas sobre la inocencia de su hermano. “Si fuera culpable, no haría nada. La justicia en sí, no existe en Misiones. Un juez y una fiscal se prepararon para su trabajo. Yo (apenas) tengo el séptimo grado hecho y puedo demostrar a cualquiera cómo armaron la causa. Puedo desafiarlos a un debate público y demostrar cómo fue armada la causa”, desafió Bourscheid.

“Nadie hizo el trabajo como tenían que hacerlo en el caso de Francisco, nadie buscó a los culpables. Nosotros estamos preocupados pero la gente no piensa que los asesinos de Angélica están sueltos, caminan entre nosotros, entran en escuelas e iglesias. Un asesino que está suelto es peligroso. Hay un inocente preso y quienes cubrieron a los asesinos tienen la misma culpa, por algo los cubrieron”, lanzó Alberto.

Por otra parte, Bourscheid puso el foco en que a su hermano no lo acusaron de la violación, porque ese delito obligaría a la justicia a investigar otras pistas, que podrían conducir al entorno del ex juez Acosta y a la Prefectura en Puerto Rico. “Hay 3 autopsias que le hicieron a esta chiquita y ninguna coincide. Por qué rechazaron a la doctora Ledesma que toda la vida hizo ese trabajo. Angélica tenía semen de tres ADN diferentes. Tenía pelos, escupitajos y cuero debajo de las uñas. Lógicamente, ninguno coincide con Francisco. Por eso sacaron el tema de la violación. Porque si no tendríamos que analizar el semen de esas tres personas, que seguramente estuvieron esa noche con ella. Podemos demostrar cómo fue armado el caso”, reiteró Alberto.

Cuestionamientos a los organismos y organizaciones de DDHH

En el tramo final de la entrevista, Bourscheid dijo confiar en la justicia, pero apuntó a los organismos y las organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, que jamás se acercaron a su familia y permitieron una condena en una causa posiblemente adulterada.

“Sí confío en la justicia. Hay gente capacitada y pueden ver cómo fue armada la causa. Pero ¿por qué nosotros tenemos que hacer ese trabajo y no lo hace la justicia? -se preguntó-. Quiero confiar en los DDHH. Los denuncié por abandono de persona, dejaron que condenen a una persona inocente. Nunca vinieron a hablar conmigo”, contó Alberto, revelando que por entonces la hoy presidenta del STJ, Rossana Pía Venchiarutti se comunicó con él. “Me llamó y me dijo que era una denuncia grave. Sí que es grave, quiero saber dónde están los derechos humanos, que dejan que condenen a un inocente. Quiero que DDHH se preocupen y vean la causa”, sentenció Alberto, apuntando sin mencionarlas, a la ex ministra Lilia “Tiki” Marchesini, a la actual ministra de DDHH, Graciela “Chela” Leyes y a la Subsecretaria Amelia Báez, entre otros.

Finalmente, Bourscheid confirmó a este medio que pidieron el beneficio de la prisión domiciliaria para su hermano, por su delicada salud. Un pedido que también duerme el sueño de los justos. “Francisco no está bien. Siempre tuvo hipertensión y en septiembre tuvo un ataque en los riñones y estuvo internado 5 días en el Samic de Eldorado. Casi le sacan el riñón. Está esperando que lo operen. Le tienen que sacar las piedras en el riñón y está esperando que lo llamen para hacerle esa operación”, contó Alberto sobre una intervención por litiasis, que tuvo que ser reprogramada el año pasado por la pandemia del coronavirus.

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