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La bajante del Paraná afectará al servicio de agua potable y la generación de electricidad

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Lo advirtió el hidrólogo Hugo Rorhmann, quien reveló que, en Misiones, el caudal es tres veces menor lo usual y las represas de Itaipú y Yacyretá, están operando al 50% de su capacidad. La situación se prolongaría hasta Octubre o Noviembre, por las escasas lluvias en Brasil, la zona de generación del río.

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La bajante del Paraná afectará al servicio de agua potable y la generación de electricidad

POSADAS. La histórica bajante del río Paraná preocupa a especialistas como el ingeniero hidrólogo Hugo Rorhmann, quien anticipó que por las sequías en la zona de generación, es decir, en Brasil, el caudal está en niveles críticos, afectando a las tomas de agua en plantas potabilizadoras y a la generación de energía hidroeléctrica. Esta grave situación podría agudizarse, si se cumplen los pronósticos meteorológicos que vaticinan escasas lluvias para los próximos 3 meses.

Ante la consulta de MisionesCuatro, Rorhmann explicó que la histórica bajante del Paraná se debe a la “ausencia de lluvia en la zona de generación de caudales del Paraná, que es Brasil. Por segundo año consecutivo las precipitaciones son claramente deficientes. Y las ciudades están racionando el agua, como Curitiba”, informó el ingeniero.

Dada esta crisis, “el gobierno de Brasil recomendó racionar el agua y la luz, porque la bajante está generando menor energía hidroeléctrica”.

En esta línea, Rorhmann reveló que las represas de Yacyretá e Itaipú, ambas sobre el Paraná, “están trabajando a la mitad de su capacidad porque no tienen más caudal”.

Según el hidrólogo, para encontrar un nivel de bajante del río de esta magnitud, hay que remontarse a 1968. “Y ahora se agrega una segunda bajante (anual consecutiva), más crítica que la anterior. Con un agravante, no se sabe cuándo termina”, alertó Rorhmann, quien añadió: “Para los próximos tres meses, los pronósticos indican que habrá precipitaciones deficitarias”.

En consecuencia, las lluvias podrían normalizarse recién en octubre y “esta bajante va a seguir agudizándose”, precisó el ingeniero.

Respecto de la magnitud de la bajante, Rorhmann indicó que en el hidrómetro de Corrientes, los valores normales para el caudal del Paraná son de unos 16 mil metros cúbicos por segundo. “Y cuando baja de 12 mil m3/s o 3 metros de altura en el hidrómetro, se habla de una bajante. En este momento están pasando 7 mil m3/s. Menos de la mitad. En la zona de Misiones está oscilando en los 5 mil y 6 mil m3/s, cuando lo normal serían 14 o 15 mil m3/s”, subrayó.

Explayándose sobre los efectos de la bajante en el suministro de agua potable, Rorhmann no dudó en señalar que “las principales ciudades (ribereñas) estén en una situación cada vez más crítica. La bajante hace que las bombas trabajen con muy poco nivel de agua y muy alto nivel de aspiración. Cada vez toman menos agua. En Formosa, en Octubre, la toma principal quedó en el aire. Tuvieron que habilitar una toma auxiliar que aportaba el 20-30% de la toma principal”, puntualizó.

“Esto empieza a verse en las ciudades de Chaco, Barranqueras y Santa Fe, Paraná y Corrientes, que han agregado bombas auxiliares para poder seguir captando el agua. Pero hace mucho tiempo que (las tomas de agua) trabajan exigidas”, añadió el ingeniero.

Por esta razón, el gobierno nacional habría recomendado “a todas las provincias, tratar de racionar y cuidar el agua ante esta situación tan crítica”.

Asimismo, Rorhmann insistió en que en esta época del año, la demanda de agua potable no es tan alta. “En invierno, hay menor consumo de agua. Pero en la medida en que aumente la temperatura, la situación va a ser más crítica. En septiembre y octubre, va a haber menor caudal (aún)”, vaticinó.

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