Salud

Sentarse en el suelo durante periodos cortos ayuda a mejorar la salud

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Los expertos aseguran que alejarse de las sillas y entrar en contacto con el piso ayuda, tanto en la capacidad de movimiento, como en la circulación de la sangre.

Sentarse en el suelo durante periodos cortos ayuda a mejorar la salud
Foto: Pexels

Estar sentado durante un tiempo extendido puede acarrear efectos nocivos sobre la salud. Según un estudio de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo, entre las afecciones a tener en cuenta son la mala postura, riesgo de lumbalgia, diabetes de tipo 2, molestias en cuello y hombros, enfermedades cardiovasculares, e incluso la muerte prematura.


Para combatir estos riesgos, los expertos recomiendan levantarse cada hora y media, adoptar una actividad intensa fuera del horario laboral sentado, o acompañar la rutina con ejercicios sencillos y aplicables en cualquier lugar. Uno de ellos es sentarse en el suelo durante periodos cortos a lo largo del día.


En el libro “Built to Move”, de los gurús de la movilidad, Juliet y Kelly Starrett, indican que sentarse en el suelo con las piernas cruzadas es un hábito fundamental para que la convergencia armoniosa de todos los elementos del cuerpo permita moverse libremente y sin esfuerzo.


La importancia de sentarse en el suelo todos los días


Una de las razones por las que los Starrett quieren que las personas se siente en el suelo es porque la acción resulta en inquietud. “Queremos que la persona se mueva y cambie de posición mientras está en el piso porque le da la oportunidad de rotar las caderas en diferentes rangos finales, aliviar la presión de los tejidos y evitar la rigidez y el dolor”, destacan en su libro.


“Tu cerebro te dirá que te muevas mientras estás en el suelo, y eso es exactamente lo que creemos que deberías estar haciendo”, agregan.


“Puede parecer difícil de creer, pero una práctica tan simple como girar de lado a lado en el suelo, en un esfuerzo inconsciente por sentirse cómodo, va a afectar la capacidad de movimiento, la circulación sanguínea, la propiocepción e incluso la fuerza muscular”, resumen los autores.


Según los expertos, cuando las personas se sientan en una silla en ángulo recto durante una cierta cantidad de tiempo, la relación entre los huesos superiores del muslo, la pelvis y las articulaciones de la cadera sufre, lo que hace que sea más difícil mantener el torso estable.


Por tal motivo, el principal consejo es no permanecer quieto en la misma postura durante demasiado tiempo y estar activo con frecuencia.

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