Opinión

Llenarse los bolsillos a costa del productor

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Por Emilia Pecaro

Llenarse los bolsillos a costa del productor

La guerra que no es, los funcionarios que no funcionan, los viajes que no cumplen.  Crónicas de un tiempo que llegó a su fin, de un sector que está harto de todo lo que debería ser y no es. 

Podríamos pasarnos toda la semana hablando de las mentiras instaladas alrededor del mundo de la yerba mate pero lo cierto es que todo lleva al mismo puerto: un Gobierno Provincial que, con múltiples estrategias pero siempre con mucha decisión política, decidió perjudicar al sector. 

Desplegando todo su potencial, el gobierno renovador puso en la mira la transformación en el INYM. “Vienen por todo” dicen. ¿Por todo? ¿Queda algo? Los viajes a París, a Dubai, etc.  no solo no trajeron ni un solo beneficio para los productores, sino que fue a costa del aporte de los productores. 

Una estatización casi de facto de un Instituto que tiene todo para ser un verdadero promotor de la yerba mate. Esa diferenciación hay que hacerla, una cosa es regular y otra bastante distinta es estatizar.  Hoy el INYM funciona a merced del Estado, es un ente recaudador más  que está lejos de encargarse de su objetivo principal que es, según su ley de creación,  “promover, fomentar y fortalecer el desarrollo de la producción, elaboración, industrialización, comercialización y consumo de la yerba mate”

Acá vale la pena hacer zoom,  nadie fue a golpear puertas pidiendo la desregulación, por el contrario, de todos lados coinciden en la importancia de su existencia pero eso sí, de que funcione como tiene que funcionar y que los beneficios no sean para unos pocos, sino para los trabajadores del sector.  Se rasgan las vestiduras hablando de defender la yerba mate pero hicieron todo para que las empresas crucen las fronteras de esta provincia y se instalen en Corrientes, hicieron todo para que los misioneros paguemos el paquete de yerba más caro del mundo, una paradoja digna de ciencia ficción. Si no lo viviéramos, pensaríamos que es un chiste pero es real. 

“La yerba mate no tiene impuestos” dicen a viva voz, parece que se olvidan que los insumos para producir pagan Ingresos Brutos  cada vez que ingresan a la provincia, que los secaderos, los molinos y toda la cadena productiva, que hace que la yerba mate llegue a la mesa de los argentinos, paga reiteradas veces en cascada IIBB y hasta tasa municipal.  

Una cosa es regular, otra es estatizar; y otra muy distinta es estatizar, quedarse con la plata y perjudicar a los que producen. De eso también es importante hablar, lo de crear una guerra es la estrategia más usada en el mundo de la política, si no estás con ellos, estás contra ellos. Pero lo cierto es que nadie podría estar en contra de los productores, son el eslabón fundamental de una cadena que necesita de todos para funcionar. Los grandes productores y los pequeños, todos son indispensables para que a Misiones le vaya bien.. Eso lo saben todos, por eso la dicotomía entre productores e industriales carece de sentido y la instalan quienes en el fondo quieren seguir viviendo a costa del sector. 

Eso hay que reconocerles, en el intento de generar esa disputa entre productores e industriales algunos se disfrazan muy bien de productores, casi que les creemos.  Sin embargo, los productores de verdad, los que están en las chacras, los que viven de lo que producen, solo quieren eso, vivir bien de lo que producen y para eso, se necesitan muchas cosas pero sobre todo decisión política. Terminar de raíz con el negociado de unos pocos a costa de los que producen es el único camino para transformar el INYM para siempre. 

Transparencia y austeridad, dos palabras que resuenan en todo el país y que ojalá lleguen a esas oficinas de Rivadavia al 1500 y hagan eco en toda la provincia. Porque los días pasan y la feria de alimentos en Dubai está cada vez más cerca y, por lo que se comenta en los pasillos, viajan los mismos de siempre.

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