Posadas

Cementerio: el negocio detrás de las exhumaciones

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El grupo “no al desentierro” denunció que Alberto Penayo tiene dos cooperativas que construyen las urnas y obligaba a familiares a comprarlas ahí.

Cementerio: el negocio detrás de las exhumaciones

Desde el grupo de “no al desentierro de nuestros seres queridos”, Carolina Feyeca denunció que Alberto Penayo, ahora Defensor del Pueblo de la ciudad, maneja dos cooperativas que construyen las urnas. Aparentemente los familiares eran obligados a comprarlas en esas empresas.POSADAS. Después de meses de lucha, los familiares autoconvocados consiguieron la modificación de la ordenanza 118/82. Fue justamente el 2 de noviembre de este año, día de los difuntos.

Hasta la modificación de la ordenanza, el Ejecutivo Municipal había utilizado las exhumaciones compulsivas en el cementerio La Piedad, habían denunciado los propios familiares.

Después de idas y venidas, con los seis concejales renovadores K negándose a firmar el dictamen para modificar la ordenanza, finalmente lograron sancionarla obligando a suspender desentierros sin el consentimiento de familiares.

Carolina Feyeca, integrante del grupo “no al desentierro de nuestros seres queridos, habló con MisionesCuatro y explicó paso por paso como fue la “lucha” para evitar que desentierren sus seres queridos.

Los familiares denunciaron que el ex administrador de La Piedad, ahora Defensor del Pueblo de Posadas, Alberto Penayo, manejaba dos cooperativas que construyen las urnas en las que eran depositados los restos exhumados. Aparentemente los familiares eran obligados a comprar las urnas a esas empresas. El negocio detrás de las exhumaciones era brutal.

Según explicó Feyeca la modificación de la ordenanza 118/82 tuvo que ver con la voluntad de los familiares que querían –o no- exhumar los restos de sus difuntos del cementerio La Piedad. El reclamo se vio empañado por el tiempo de campaña, e incluso hubo sectores que quisieron politizar la causa.

La ordenanza se modificó y está vigente, al igual que la cautelar (para toda la población que no quiere y se manifieste contra las exhumaciones). Ampara a las personas que tienen difuntos en La Piedad que se manifiesten por nota y verbalmente en la administración del cementerio”, explicó Feyeca.

Los artículos modificados en la ordenanza 118/8 se refieren al tiempo que pueden estar los restos bajo tierra; anteriormente –con la antigua norma- podían estar cinco años bajo tierra y desde el quinto año se exhumaban. Desde la modificación estarán 10 años bajo tierra, y si el ciudadano tiene la tasa al día, podrá manifestarse contra la exhumación y renovar el contrato de arrendamiento con la administración. “Cuando dejas de pagar, todo lo demás cae”, aclaró.

POLITIZACIÓN DEL RECLAMO.

Desde el grupo de familiares contra las exhumaciones explicaron que su reclamo se vio empañado por la campaña política. Según explicaron, todo empezó con el acompañamiento y asesoramiento jurídico del concejal radical Ariel Pianesi, que les dio un recurso de amparo gratis a 16 familias. “Públicamente nunca mencionamos a ningún político, porque no queríamos llevar la lucha hacia la campaña”, aseguró Feyeca.

Además, agregó que el grupo de WhatsApp de los familiares estaba integrado por candidatos de distintos sector políticos que nunca utilizaron la  causa. Feyeca recordó a Mario Peloso, candidatas de Alejandro Velázquez y Pablo Velázquez, entre otros. “Gracias  Dios pudimos separar las aguas”, agregó.Relacionadas: Aprobaron la modificación de la ordenanza 118/82 – Vía MisionesCuatro.com

Crisis en el grupo “No al desentierro” – Vía MisionesCuatro.com

¿Cuántas tumbas hay en el cementerio La Piedad? – Vía MisionesCuatro.com

ABANDONO DEL CEMENTERIO.

El Cementerio La Piedad está sumido en el abandono. Muros sucios y tapados de moho; pastizales y malezas en los espacios verdes y sobre las tumbas; y finalmente escombros, restos y vestimentas de cuerpos exhumados; todo a la vista de las personas que visitan a sus familiares.

La culpa es principalmente de los familiares”, asegura Feyeca y explica que la estadística refleja que sólo el 30% de los posadeños, con familiares enterrados en La Piedad, paga las tasas municipales del cementerio –un monto equivalente a comprar dos gaseosas por año-.

Previo a las modificaciones, las sepulturas chicas tenían una tasa de 80 pesos anuales. Las sepulturas grandes, un costo de 140 pesos anuales (11,66 pesos por mes).

Es injustificable el abandono familiar y también del municipio. Quienes pagan la tasa municipal tiene derecho a visitar al familiar y mínimo tener el pasto cortado. Los muros de la Piedad son un desastre”, aseguró. “La Piedad está colapsada, pero no es de ahora. Es hace más de 15 años”, agregó.Relacionada: Venta de huesos humanos, un negocio multimillonario – Vía MisionesCuatro.comJK

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