Murad espera que su Nobel empodere a las mujeres

Categorías: Internacionales.

Palabras destacadas: coraje, yazidí, ei, milicia, murad, nadia murad, irak, violencia sexual, islámico, 2014, hablar, premio, nobel, miembros, víctimas, violencia, lunes, joven, sexual, y mujeres.
Visibilidad: Lo Más Leído, Destacadas en Artículo individual, y Noticias Destacadas – Segundo Bloque.

La joven Nadia Murad, galardonada con el Premio Nobel de la Paz la semana pasada por su coraje para denunciar los abusos que sufrió de parte del Estado Islámico, dijo este lunes que espera que el reconocimiento recibido sirva para empoderar a más mujeres víctimas de violencia sexual.

Nadia Murad. premio Nobel.

“Mi esperanza es que todas las mujeres que denuncian violencia sexual sean aceptadas y escuchadas y que se sientan seguras para hablar de sus experiencias”, dijo la yazidí de 25 años este lunes en una conferencia de prensa en Washington.

En 2014, miembros de la minoría yazidí en el norte de Irak fueron sometidos a una serie de ataques brutales por ser considerados herejes por la milicia terrorista Estado Islámico (EI), que asaltó la zona.

Miles de miembros de la comunidad siguen desaparecidos, entre ellos muchas mujeres y niños que todavía permanecen cautivos de la milicia. Varias fosas comunes fueron descubiertas en la región desde que el EI fue vencido allí por fuerzas kurdas, iraquíes y estadounidenses.

Cuando la milicia invadió al pueblo de Kocho en 2014, muchos familiares de Murad fueron asesinados en el acto, mientras que ella fue vendida como esclava sexual. Después de tres meses de horror, la joven logró escapar.

Testigo del horror

“Nadia Murad es la testigo que cuenta los abusos perpetrados contra ella misma y otros”, destacó el Comité Nobel al anunciar el galardón de este año. “Ha mostrado un coraje poco común al relatar su propio sufrimiento y hablar en nombre de otras víctimas”.

Murad comparte el premio con Denis Mukwege, un médico que pasó gran parte de su vida adulta ayudando a las víctimas de la violencia sexual cometida por guerrilleros en la República Democrática del Congo.

“Cuando los supervivientes (del EI) son rescatados, muchos no tienen familias a las que regresar o un hogar al que retornar”, relató Murad, pidiendo a los líderes mundiales que aumenten la ayuda internacional.

“La comunidad yazidí sigue enfrentando un futuro incierto”, advirtió, remarcando que cientos de miles de personas continúan desplazadas, viviendo en campamentos en Irak en los que las mujeres carecen de una atención médica y psicológica adecuada.

Además, señaló que los extremistas todavía no fueron llevados a la Justicia por crímenes específicos contra los yazidíes y especialmente contra las mujeres.

“Llamo a todos los gobiernos a unirse en la lucha contra el genocidio y la violencia sexual”, dijo. “Tenemos que trabajar juntos, con determinación, para poner fin al genocidio y responsabilizar a los autores de estos crímenes”.

Murad se comprometió a usar su premio para ayudar a los yazidíes, a los kurdos y a otras minorías que son perseguidas.

Sinjar, la principal región yizadí en Irak, sigue devastada y los esfuerzos por reconstruirla son lentos, en parte debido a la falta de recursos financieros para desminar el territorio. (DPA)

Leé también: El G20 prepara un plan anticorrupción 

vb

Comentar