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Tango y vinos para “vender” lo mejor de Argentina en Madrid

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Las Cataratas, los glaciares, el bife y los alfajores de dulce de leche son también parte de la oferta del país en la Feria de Turismo. Salvo el fútbol, no falta nada.

Tango y vinos para “vender” lo mejor de Argentina en Madrid

Suena La Cumparsita y las dos parejas bailan ante la atenta mirada de Letizia y Felipe. Los Reyes de España se retiran antes que terminen los acordes más famosos de Argentina y siguen su recorrido por la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que comenzó el miércoles y termina hoy. Hiela en Madrid, pero el frío no se cuela en estos inmensos pabellones divididos por continentes en los que desfilan indúes, indígenas, musulmanes, mariachis, escoceses, garotos. Es muy fácil adivinar dónde está nuestro país. Desde lejos se ven las imponentes Cataratas, los glaciares, las montañas, el mar. También las empanadas, los buñuelos, el mate, el bife, el vino, los alfajores de dulce de leche, 760 metros cuadrados de argentinidad potenciada. Salvo el fútbol, no falta nada.

El espacio que ocupa la Argentina es enorme, y no es casual: es el socio principal de la Feria este año, porque nuestro país salió a venderse con todo, quiere ser la puerta de entrada de América Latina, no sólo para los europeos sino para todo el mundo. La apuesta es fuerte y el Ministro de Turismo Gustavo Santos se pasea exultante por el stand de dos pisos en los que no para de circular el malbec, la trucha patagónica, el cordero y muchas exquisiteces más. “Hicimos una encuesta en España y el 80 por ciento de los españoles aseguró que le encantaría ir a nuestro país, así que vamos a hacer todo lo posible para aminorar los costos y así Argentina pueda llenarse de turistas, no sólo de España sino de todo el mundo”, dice Santos a Clarín.

Una novedad es que a partir de ahora a todos los extranjeros se les devolverá el 21% del IVA del alojamiento. Otra noticia es que Aerolíneas Argentinas les dará una cuponera con tramos para vuelos internos: “Nuestro país es lejano y enorme y cuesta recorrerlo. Pensemos que de Moscú a Madrid hay unos 3.000 kilómetros y nosotros tenemos 5.100 entre Ushuaia y La Quiaca”, dice el funcionario, que también habla del convenio de la aerolínea local con Air Europa para facilitar las conexiones. Este año viajaron a la Argentina 5.600.000 de turistas. El objetivo es llegar a los 9 millones para 2020.

Ramiro Izurrieta, Florencia Blanco, Soledad Rivero y Lucas Paz son los bailarines de Rojo Tango que no sólo impresionaron a los Reyes de España sino a los cientos de invitados que el miércoles a la noche abarrotaron el pequeño y centenario teatro El Principito, vestido de celeste y blanco para festejar la noche argentina. Allí tampoco faltaron el vino ni las empanadas ni la música de Soda Stereo. Y en ese marco, se hablaba de turismo, de negocios.

De eso se trata todo esto. La Feria también. “Argentina ocupa un primer plano en España, es nuestra puerta de entrada. Reconocen nuestro prestigio y nuestros encantos naturales. Queremos recuperar turismo, y lo estamos haciendo con una gran promoción turística”, dice a Clarín el embajador argentino en España, Ramón Puerta.

Por lo pronto, esta pequeña argentina siempre está llena gracias a las comidas ricas que se convidan y los vinos que se sirven. La gente se agolpa para escuchar al sommelier Ricardo Herrera, que no sólo explica qué es un torrontés, un pinot noir o un espumante sino que también cuenta que en Argentina hay 1.500 kilómetros de viñedos, desde la Patagonia hasta el Norte, y que los de Cuyo son los más importantes pero que algunos están a 3.000 metros de altura y son los más altos del mundo.

Argentina se vende con sus bondades y sus ventajas. En un contexto mundial complicado como el actual, casi que se parece al paraíso. Otros venden novedades, como el turismo de mascotas o el monoparental (“fortalece el lazo con tus hijos”) que se comparte con otras familias por el estilo.

Nuestro país también ofrece otras facetas: con el lema “Argentina es salud”, se posiciona como un destino para tratamientos médicos, fundamentalmente de medicina estética y odontología. Y también en lo relacionado al bienestar, con su gran oferta de spa y las aguas termales de río y de mar.

Pero hay más. Está el turismo LGTB, en el que Argentina es uno de los líderes del mundo. Tampoco es casual, el crecimiento del turismo para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales explotó de la mano de leyes de avanzada, como los matrimonios y la identidad de género. “Si bien siempre existimos, como producto somos algo nuevo en Latinoamérica. Y Argentina creció muchísimo no sólo por sus leyes sino por sus atractivos, por la oferta nocturna, cultural y por el respeto de su gente”, explica a Clarín Gustavo Noguera, vicepresidente de la Cámara de Comercio Gay Lésbica Argentina. Cuenta que para que las cosas funcionen seriamente han capacitado y sensibilizado a quienes tienen contacto con los turistas, sobre todo en el interior del país. Pablo de Luca, presidente de la Asociación Latinoamericana de Turismo LGTB dice que en la última década este turismo explotó en Argentina, que entró al top five junto a Londres, Berlín, Amsterdam y Nueva York. No es un turismo menor, representa al 10% del mercado. Se estima que de los 1.200 millones de turistas que se mueven por el mundo cada año, 120 millones son LGTB, y gastan el 50% más que la media. La explicación es de lo más simple: el 90% no tiene hijos.Mariana Iglesias para CLARÍN

JK

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