Posadas

Violencia de Género: “Mi papá nos quiere matar a todos”

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Jessica es una joven posadeña que, bajo un nombre ficticio, decidió denunciar en MisionesCuatro a su padre por agresiones y amenazas de muerte, tras sufrir un abuso simple. “Mi mamá vivió un calvario durante 23 años”, relató. Su madre pidió “un poco de paz”.

Violencia de Género: “Mi papá nos quiere matar a todos”

Lo dijo Jessica, una joven de 20 años, hija de un hombre de la comunidad gitana que la habría amenazado de muerte tras culparla de una ruptura matrimonial. María, madre de la joven, aseguró que vivió un calvario al lado de este hombre con el que estuvo casada 23 años. “Él está logrando que nos quedemos solas”.POSADAS. Una joven de 20 años, junto a su madre, denunciaron haber sido amenazadas y hostigadas por su padre y ex marido, respectivamente, un hombre muy reconocido en la comunidad gitana de Posadas.

En el marco de un caso de Violencia de Género, las mujeres solicitaron custodia policial las 24 horas, ante las constantes violaciones de órdenes de restricción, amenazas y hostigamiento que sufren ambas. “Él está logrando que nos quedemos solas”, advirtió la madre de la joven, quien, a su vez, aseguró a MisionesCuatro: “Mi papá está loco, nos quiere matar a todos”.

La joven de 20 años, que llamaremos “Jessica” para proteger la identidad, reveló que el detonante de las agresiones de su padre y familiares de la comunidad, ocurrió el pasado 7 de Marzo. Ese día, dos de sus primos paternos la manosearon en la calle y pretendieron “arreglar” una compensación económica con el padre.

Ante esa agresión sexual –abuso simple- la joven decidió denunciar a los agresores, lo que motivó la ira de su padre.

“Viene a mi casa y le hizo un escándalo a mi mamá. Tiró una olla con comida. Después de 23 años de calvario, ella decide llamar a la policía y echarlo de la casa”, contó Jessica, añadiendo que el hombre “se llevó todo” lo que había en la vivienda. “Según él, todo le pertenecía, incluso la ropa de mi mamá”, agregó.

Luego, de acuerdo con el relato de Jessica, comenzó un hostigamiento por parte de su padre, sus hermanos paternos y otros familiares de la colectividad gitana. Como su padre y hermanos amenazaron a las hermanas de su pareja, debieron terminar con la relación.

Jessica contó que a fines de marzo, luego de festejar el cumpleaños de uno de sus hermanos, estando con el que era su novio, “nos sigue una camioneta Toyota”. “Llegamos a casa y se bajan cuatro gitanos con mi papá. Dijeron que si mi novio no se separa de mí, nos va a matar de todos”, sostuvo.

“Mi papá dijo que si él no es feliz con mi mamá, nadie va a ser feliz. Me culpa a mí por la separación”, aseguró Jessica. Y reveló que luego, sus hermanos paternos, la amenazaron para que deje sin efecto la denuncia citada. “Te vamos a volver a hacer lo que hicimos, pero va a ser peor. Vas a ser boleta, me dijeron”, sostuvo.

Asimismo, ante el espiral de violencia vivido, Jessica y su madre presentaron una denuncia policial que derivó en una orden de prohibición de acercamiento, que el sujeto no estaría cumpliendo. “Teníamos la orden de restricción para que no se acerque a nadie de nuestra familia. Mi papá está loco. Nos quiere matar a todos”, bramó la joven.Por su parte, la madre de la joven, “María” (nombre ficticio), también habló de la situación, confirmando todo lo que mencionó su hija en esta nota. “El 7 de Marzo acompañé a mi hija a hacer la denuncia. Pero ellos (por su ex marido) querían arreglar con dinero, como una especie de dote (en compensación por el abuso simple).

“No quería tener problemas con la comunidad, pero decidí separarme porque tengo tres hijas. Si manosearon a una, qué puedo esperar. Tengo dos hijas menores. Vivimos encerradas, viviendo un calvario. A la más chica, de 8 años, la amenazó con matarse enfrente de ella”, expresó la mujer, en un crudo relato que se enmarca en el sometimiento a la mujer y la violencia de género.

Siguiendo el relato de María, no fue víctima de violencia física, pero sí, violencia psicológica. “No tenés vida. Sé que tengo la culpa por haber aguantado tanto y exponer a mis hijos”, opinó la mujer.

Sobre el final de la entrevista, María pidió a las autoridades, custodia policial las 24 horas, porque su ex marido no deja de hostigarla, “y hace dos noches que no podemos dormir bien”.

“Está logrando que nos quedemos solas. Mi hija ya no está más con mi yerno. Sólo tengo a mis hijos de 18 y uno de 15, que son los que más o menos nos pueden llegar a defender. Son más de 20 días que no se queda tranquilo. Tengo videos que prueban que él viene y viola la orden de restricción. Sólo pido que se calme. Quiero empezar una nueva vida tranquila y en paz”, remató la mujer.

JMM.

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