Opinión

Estado de Emergencia: el pánico también se contagia

Opinión del periodista de MisionesCuatro-Canal 8, Eduardo Perez sobre el Estado de Emergencia y el pánico de las personas por la pandemia de coronavirus.

Ya hay algo de fiebre, el gobierno necesita un buen diagnóstico y tomar medidas para el alivio.

Garantizar el abastecimiento de alimentos; de medicamentos; de combustibles y hasta la plena garantía de una férrea seguridad pública.

La población ya tiene bastante temor al Dengue y al Coronavirus; pero también empieza a tener miedo de quedarse sin repelente y sin reviro.

En Misiones durante el fin de semana se manifestaron algunos de los primeros síntomas del pánico colectivo que siempre se manifiesta en situaciones de crisis.

Comenzó con los mensajes por WhatsApp y terminó con los supermercados abarrotados de gente, pese a la sugerencia de quedarse en casa.

Se puede pasar muy rápidamente del miedo a la enfermedad, al pánico por la incertidumbre.

Es muy rápido y preocupante el contagio.

Sino fíjese, hasta el momento, no hay ningún caso confirmado de Coronavirus en la provincia, sin embargo, ya se aprecian los efectos nocivos de una comunidad que inicia una crisis sanitaria.

La crisis social. El drama del ciudadano con preocupación, con incertidumbre, está cada vez más a la vista.

Todo es nuevo y todo es complejo, la única certeza que existe por el momento, es que nadie puede saber cómo termina esta situación.

Fue esta incertidumbre la que provocó que los ciudadanos salgan en masa a comprar alimentos y a casi pelearse en las farmacias por el Alcohol en Gel.

Nadie sabe que va a pasar mañana, por eso, quiere garantizarse contar con un paquete de yerba y de arroz para sus hijos.

El contagio de este drama social debe ser atendido.

La emergencia sanitaria se entendió, entramos ahora en la etapa de la emergencia social.

Es el Estado quién ahora debe llevar certezas a la gente, aunque sean pocas.

El vecino necesita saber que se va a garantizar la provisión de alientos y controlar y sancionar a quienes se aprovechen del contexto.

Se necesita saber que habrá leche en las góndolas mañana.

Lo mismo con los medicamentos, el repelente y el alcohol en gel y hasta con los combustibles.

Se debe dar garantías de que no habrá desabastecimiento.

Al mismo tiempo, para evitar la propagación del pánico, se debe garantizar un estado de derecho y la seguridad pública. Tal vez así, se baje la fiebre que empieza a preocupar.

Como si fuera poco, en Misiones también se vislumbra algún síntoma claro de las consecuencias económicas que está generando el Coronavirus en el bolsillo del vecino.

Desde el dueño del carrito hamburguesero hasta los comerciantes del Shopping.

Tal vez, es momento de señales claras y de empezar a debatir y estudiar algunas medidas de oxigenamiento.

Beneficios fiscales, reducción de tarifas en los servicios o cualquier otra medida que ayude a aplacar la angustia de la gente por no poder pagar la factura de luz a fin de mes, más ahora, en estado de emergencia.

Comentarios
Más noticias